jueves 12 de enero de 2012

Quebracho colorado

Quebracho colorado chaqueño, Schinopsis Balansae Engl.
Quebracho colorado santiagueño, Schinopsis lorentzii
Familia: Anacardiaceae
Origen: Nativo
Otros nombres:
Ibirá yiibi
Urunday pitá (s. XVIII, Félix de Azara)
Jalan / Lalán (s. XX, Alejandro Gancedo)
Gualá: quebracho colorado
Paaq / Paaj puka (quebracho colorado en quechua) - Paag (en quechua santiagueño)
Ce’y-uk (wichi) Chelhyekw (nombre recopilado en Ampliación de tierras de la comunidad wichi)
Maskoy : quebracho colorado (Paraguay)
Istíinik / Istéenik (chorote)
Kotapik (quebracho colorado (toba), la mayoría de los nombres que designan plantas leñosas reciben en toba el sufijo ik); Qetaqaic (corrupción del anterior) 
 
"Cabeza de Beethoven", talla del escultor Carlos Humberto Schenone (1907-1963), emplazada junto a un ejemplar de "quebracho colorado" en "Plaza 25 de Mayo", Resistencia, (Chaco, Argentina)

Declarado Árbol Forestal Nacional por decreto Nº 15.190 del 21 de agosto de 1956, del Poder Ejecutivo Nacional: Declárase “Arbol Forestal Nacional” al (Schinopsis Balansea Engl) “Quebracho colorado chaqueño”
Declarado Árbol Provincial del Chaco por decreto Nº 346 del 20 de mayo de 1996.
El Gobierno del Chaco entendió que "es justo reconocer y homenajear al árbol que, por su idiosincrasia, se constituyó en el eje de los designios del Chaco"; y declaró "Árbol Provincial" al Schinopsis Balansae Engl", conocido como Quebracho Colorado Chaqueño.
Es la especie más importante desde el punto de vista económico forestal por el alto contenido en tanino de su madera. El tanino de nuestros quebrachales fue usado por largo tiempo como curtiente de cueros y pieles.

Algunas de las referencias a esta especie por parte de viajeros, cronistas e historiadores:
Martin Dobrizhoffer, un misionero jesuita que residió largo tiempo entre los aborígenes del territorio chaqueño, relata: “Quebracho: se denominan entre los Españoles quebrachos o quebrahacho, porque si no intervienen hachadores o carpinteros expertos, ellos quiebran en pedazos las hachas al primer golpe, pues en dureza igualan al hierro…..Quebracho colorado: El quebracho rojo o quebracho colorado es de color amarillo pálido, mientras se halla cubierto por su corteza, pero cuando se abate y se labra, enrojece en seguida por su resina abundante que se derrite al aire cálido y fluye hacia el lado exterior de la madera y así luce cual mármol porfídico.” (Dobrizhoffer, Martino: “Historia de Abiponibus, equestri bellicosaque Paraquariae natione”, 1784. Traducción de Edmundo Wernicke: “Historia de los Abipones”, Universidad Nacional del Nordeste, Facultad de Humanidades, Departamento de Historia, Resistencia, Chaco 1967)


En el Informe de la Comisión Exploradora del Chaco leemos: "El quebracho colorado es uno de los árboles más abundantes en el terreno alto. Su madera es colorada y notable por su mucho peso, dureza y flexibilidad. Se usa para hocones, tirantes, enmaderados de casas y tablazones de buques, etc. Su duración es incalculable, y por esto la madera de este árbol es tan estimada. Las vigas que se preparan para la exportación son de 5 a 7 metros de largo por 0,24 y 0,29 de espesor, pudiendo sin embargo encontrarse árboles que produjesen vigas de mayor tamaño." (Seelstrang, Arturo: Informe de la Comisión Exploradora del Chaco, Primera Edición: Tipografía y litografía del "Courier de la Plata", Buenos Aires 1878; 2a Edic. EUDEBA 1977).  
Al describir la flora del Gran Chaco, Luis Jorge Fontana (1846-1920) refiere: "El quebracho colorado tiene aplicación para curtir o teñir, por cuanto se cría generalmente produciendo mucho tanino, pero en los últimos estudios del profesor Arata encontramos, bajo el nombre de goma, un importantísimo análisis de dicha sustancia, y siguiendo las instrucciones de este químico argentino, nos ocupamos actualmente en extraer el jugo del quebracho por medio de incisiones y tratamiento conveniente, trabajo que lleva por objeto probar que no es indispensable destruir los bosques de quebracho sólo para usar industrialmente el jugo tintóreo." (Luis Jorge Fontana: "El Gran Chaco", Ed. Solar, Hachette, Buenos Aires, 1977)

De "100 Árboles Argentinos" extraemos el siguiente texto: "Durante años el Chaco fue sinónimo de riqueza forestal. Uno de los principales motivadores de esa idea es el quebracho colorado chaqueño, habitante del sector oriental o húmedo de la región chaqueña. Sin embargo aunque el recurso silvestre fue casi desvastado, aquella fama de fuente inagotable de maderas de gran calidad aún persiste en buena medida  en la mente de muchos argentinos."..(Haene, Eduardo - Aparicio, Gustavo: "100 Árboles Argentinos", Ed.  Albatros)
 

Así lo ven nuestros poetas:

El Quebracho (de Enrique Beveraggi)
Matusalén de los montes,
Varias veces centenario,
Emperador legendario
De la boscosa región…..
Fortuna es tu corazón
Que vierte puro tanino,
El oro negro argentino
Que es de fama universal…

Tus durmientes sin igual
Llevan los rieles de acero,
Y te busca el estanciero
Pa construir sus alambraos…
Miles de vigas han clavao
Pa los puertos en los ríos,
Donde atracan los navíos
En un trajín comercial…

Pa prevenirte del Mal
Y perpetuar tu existencia,
Se te ha hecho con conciencia,
De Reserva Nacional.

Y el poeta y coplero Aledo Luis Meloni:
Cuando la noche lo vence / y olvida lo que no sueña / sueña el hachero que tala / el árbol de su pobreza.
Pero al despertar, el alba / le vuelve el sueño al revés / el hacha rota en el suelo / y el árbol siempre de pie. ("Sueño del hachero", de Aledo Luis Meloni)

El hacha tala el quebracho, / su voz, su sombra y su estrella; / lo que no tala es el hambre / del hombre que la maneja. ("Pueblo", de Aledo Luis Meloni)

Luis Landriscina comienza su poema "Casi gringo" con estas palabras:
Yo soy del Chaco argentino,
nacido en esta región,
soy tan hijo de esta tierra
que me siento emparentado
al quebracho colorado
y al capullo de algodón.....
Filatelia Argentina

El Mal del Quebracho, Por José Ramón Farías
La tradición oral alude al Mal del Quebracho, Aire del Quebracho o Flechazo del Quebracho. Y como casi todas las leyendas del norte argentino la mujer resulta castigada por Dios, por no guardar una conducta de respeto a su marido, o los mandamientos divinos. (Hay que tener en cuenta que estas fabulaciones colectivas nacen en el seno de sociedades machistas) Dicen los norteños que hace mucho tiempo vivía un paisano (esta acepción se refiere a los actuales aborígenes) con su mujer en los montes del norte. Ésta era muy coqueta y flirteaba con los amigos de su marido o todo hombre que adulaba su singular belleza. Por supuesto que la actitud de la esposa producía sufrimiento en el compañero atormentado por los celos. Como la quería mucho y se resistía a perderla, decidió pedir su castigo al Dios del Mal, que en la tierra estaba representado en un viejo quebracho colorado en lo recóndito de los montes.
Primero llevó una ofrenda que depositó al pié del añoso árbol y luego oró pidiendo el castigo de la mujer. Le fue revelado que debía llevarla hasta el lugar. Así lo hizo y llegados al viejo tronco, la ató fuertemente a él dejándola abandonada hasta el día siguiente. Cuando regresó encontró que la esposa estaba cubierta de una monstruosa hinchazón, la cual ocultaba su belleza. Por supuesto que al verse ella tan fea perdió su vanidad y además juró que jamás volvería a traicionarlo. Entonces el hombre la liberó y ambos regresaron al rancho. Esta es la explicación que esos pueblos se dieron tratando de descifrar el origen de la enfermedad.
Desde entonces, cuando alguien contrae El Mal del Quebracho ó El Aire del Quebracho debe concurrir hasta el más añoso quebracho que conozca y hacerle una ofrenda (Generalmente eligen un quebracho colorado chaqueño. Recordemos que en nuestros montes hay dos variedades de colorado, el Santiagueño y el Chaqueño). Ésta consiste en depositar a su pie una tortilla fabricada con ceniza y atar rodeando el tronco un hilo de color rojo, al tiempo que pronuncia las palabras: soy tu amigo... soy tu compadre... Terminada la ceremonia debe regresar de inmediato sin voltear la cabeza, de lo contrario la enfermedad empeora hasta producir la muerte. Este procedimiento debe repetirse durante varios días, sin saltear ninguno. Afirman los creyentes en Paaj que si la ceremonia no se realiza bien la persona enferma muere. Cuando se cumplen los pasos correctos no pasará mucho tiempo, que el enfermo sana completamente.
(Información recopilada por José Ramón Farías, Investigador y Difusor de folclore de la ciudad de Presidencia Roque Sáenz Peña, Chaco)

El descubrimiento del tanino chaqueño (publicado por el "Diario ABC", Paraguay, Ed. 19-02-2010)
El tanino proveniente del quebracho colorado fue descubierto por un estanciero argentino de origen alemán, de nombre Karl Harteneck.
Un hecho casual llevó al descubrimiento del producto que, años después, convirtió al Paraguay en el primer productor de tanino del mundo. Un día de 1885, el señor Harteneck, recorriendo su establecimiento, encontró un ganado muerto al lado de un tronco de quebracho colorado, tronchado, que con el agua de lluvia despedía el líquido curtiente, produciendo sus efectos en el cuero del animal. Este hallazgo llevó al señor Harteneck a mandar analizar el material en Alemania, donde se encontró un elevado porcentaje de materia curtiente de quebracho colorado o tanino.
Cuando descubrió al animal muerto y las extrañas circunstancias que le rodeaban, el señor Harteneck mandó a su mayordomo que hiciera desollar al animal, y que al mismo tiempo hiciera cortar algunos trozos del quebracho colorado, que luego mandó analizar en laboratorios alemanes, como ya dijimos, con el objeto de conocer los orígenes y efectos en que había ocurrido el curtido natural.
Cuando se enteró de que el quebracho colorado sólo existía en el norte argentino y en el Chaco paraguayo, formó una empresa en asociación con un técnico compatriota suyo, de apellido Proske, para explotar el tanino proveniente del quebracho y competir con los producidos por el castaño, el nogal, mirabolán, roble, watle o mimosa, tizerak, hemlok y otros curtientes europeos y africanos.
Conocedor de estas informaciones, poco después, el señor Carlos Casado del Alisal contrató los servicios del técnico francés Jules Doctreleau, quien se ocupó de desmontar la única fábrica de tanino de Europa, ubicada en El Havre, Francia, y trasladarla a Puerto Casado, Chaco paraguayo, en 1889. 
 
"La Leyenda del Quebracho Colorado: Fruto de la sangre derramada", escrito por Oscar I. Márquez  ("El Suplemento", lunes, 05 de diciembre de 2005)
"Desde pequeño, Puca Sonko había compartido la vida de la tribu; conocía la vida de la selva como si cada rincón de ella fuera su propia casa. Allí estaba feliz y los días transcurrían calmos mientras todos hacían algo para contribuir al trabajo diario.
Cuando el padre de Puca Sonko enfermó, el indiecito fue nombrado cacique en medio de ceremonias colmadas de contento y adoración a los dioses. Pero un día, mientras la tribu se recogía al anochecer, llegó un chasqui con noticias para el joven cacique: tribus belicosas venían avanzando, despojando de sus posesiones a cuanta población encontraban a su paso.
Al día siguiente, Puka Sonko armó a los grupos que defenderían a su gente. Por la tarde partieron al encuentro del enemigo. Internándose cada vez más en la selva, Puca Sonko demostró audacia y coraje, lo que infundió valor a sus soldados. Y el tan temido momento se produjo de repente; un grito, muchos gritos; muchos hombres midiendo su bravura. Cuando todo quedó en silencio nuevamente, creyeron que habían logrado vencer al enemigo y que, a lo sumo, tenían algún herido. Los hombres se arrodillaron para agradecer a sus dioses. Pero el cacique sabía que no había concluido todo. Sus pálpitos no eran erróneos.
En ese mismo instante un grupo numeroso de enemigos los sorprendió, pero merced a los esfuerzos de Puca Sonko y los suyos, lentamente fueron dispersados.
La selva volvió a quedar en silencio, y los sobrevivientes, lastimados, buscaron al joven cacique: lo hallaron muerto junto al tronco de un árbol, sobre un charco de sangre al que llegaban sus raíces.
La parte inferior del tronco lentamente tomó un color rojizo; la sangre perdida era absorbida por el árbol, gracias a lo cual, la bravura de Puca Sonko seguiría circulando en un cuerpo vivo al que daría fortaleza extraordinaria.
Así, según los quechuas, nació el quebracho colorado."
Vínculos
"El Quebracho colorado", leyenda quichua (Portal Bibliotecas Virtuales, leyenda extraída de la Biblioteca "Petaquita de Leyendas", de Azucena Carranza y Leonor M. Lorda, Tomo XVII: SHIRIK (Flor del Aire)