martes, 2 de octubre de 2007

Roble Sedoso

Roble Sedoso  
Grevillea robusta
Grevillea en homenaje al horticultor inglés Charles Francis Greville (1749-1809), uno de los fundadores de la "Horticultural Society" de Londres. "Greville introdujo y cultivó muchas plantas exóticas en Inglaterra, 14 de las cuales están ilustradas en Curti's Botanical Magazine. Fue miembro y Vice-Presidente de la Royal Society of London y miembro del Parlamento."
Robusta por su destacado crecimiento.
Familia: Proteaceae.
"Proteaceae: El nombre de la familia tiene su origen en en el género Protea L., con este nombre Carlos Linneo honra a Proteo, hijo de Océano y Tetis, divinidad griega de los mares, llamado también "el viejo del mar". Proteo, tenía la habilidad de transformarse y adquirir cualquier forma viviente. Y quizás aludiendo a esta característica, Carlos Linneo enfatiza en la variación morfológica de las especies del género, o incluso en la propia variación foliar de Protea argentea L." (González, J.: “Explicación Etimológica de las Plantas de la Selva”, Flora Digital de la Selva, Organización para Estudios Tropicales) 
Otros nombres: Árbol de fuego, Pino de oro, Roble australiano, Grevillea, Grevilea, Gravilia.
Lugar de origen: Australia.


 Plaza 9 de Julio, Resistencia (Chaco, Argentina)
Árbol de gran porte con follaje persistente, de fácil adaptación y rápido crecimiento. Tronco cilíndrico y recto de corteza oscura y agrietada, copa piramidal. Ramaje de hojas lanceoladas alternas de un verde más oscuro en la superficie y un verde grisáceo apagado por el envés.
Inflorescencias en racimos de flores color amarillo dorado muy llamativas. Producen gran cantidad de néctar que atraen y alimentan a variadas especies de aves.
Frutos negruzcos en forma de cápsulas con una punta curvada en uno de sus extremos, con semillas aladas en su interior.
“La información actualmente disponible evidencia que posee un alto potencial de crecimiento, destacándose como una de las especies más promisorias para la obtención de madera sólida dentro de las denominadas “no tradicionales”.
La especie exhibe una excelente madera de estructura jaspeada, altamente vistosa, similar al roble, de textura mediana y grano derecho. Su albura es blanco grisácea y el duramen castaño rosado claro. Fácil de trabajar en todos los procesos, tanto manuales como mecánicos. Se debobina fácilmente y toma bien las colas, tintes, lustres, barnices y pinturas. Se clava y atornilla sin desperfectos. Se presta para fabricación de compensados, chapas, muebles, puertas, ventanas, envases, piezas curvadas, marcos, zócalos, molduras y cielorrasos.” (Mejoramiento genético de Grevillea robusta, por Juan Adolfo López [h])

Tuggan-Tuggan (de Petrilli, Susan: IL TEMPO DEL SOGNO O DELL'INIZIO DEL MONDO NEI RACCONTI DEGLI ABORIGENI AUSTRALIANI )
"Tuggan-Tuggan era un cazador de la tribu de la bahía de Moreton. Un día, armado de su boomerang, sale en busca de alimentos y se encuentra por casualidad con una bella Grevillea, esbelta y delgada y se enamora de ella.
El sentía que la Grevillea no era feliz y le pregunta que le sucede.
La Grevillea sacudió sus hojas verde plateadas con el viento y dijo al cazador cuanto deseaba tener una capa para cubrir sus temblorosas hojas del frio y poder así mantener el calor.
Tuggan-Tuggan prometió ayudarla. Cada día, en lugar de salir de caza en busca de comida, trataba de encontrar un abrigo para cubrir a la hermosa Grevillea.
Los ancianos de la tribu se pusieron furiosos con Tuggan-Tuggan cuando vieron que regresaba todos los días con las manos vacías. Hasta que finalmente le dijeron que si no traía comida sería castigado.
Pero Tuggan-Tuggan no hizo caso y continuó buscando infructuosamente un manto para su triste y encantadora Grevillea.
Y un día los ancianos de la tribu decidieron que era hora de castigarlo.
Cuando Tuggan-Tuggan regresa al campamento, toman su boomerang diciéndole que como él ya no lo utilizaba para cazar, no lo necesitaría;
y lo lanzan muy alto en el aire para que no pueda regresar nunca más.
También él debería alejarse y no regresar jamás junto a su tribu.
Tuggan-Tuggan cotemplaba a su boomerang que se desplazaba velozmente hasta perderse fuera de su campo visual y decide seguir su rastro hasta encontrarlo nuevamente.
De hecho, el amaba a su boomerang tanto como amaba a aquella Grevillea alta y temblorosa.
Viajó y viajó por toda la tierra buscando por todas partes su boomerang perdido y buscado también un manto para la grevillea que tiritaba de frío. Sus viajes lo llevaron muy lejos, pero sin su boomerang no podía cazar y sin carne para alimentarse, hambriento, enfermo y cansado, perdió toda su fuerza.
Vacilante emprende el largo camino de regreso y cuando finalmente divisa de nuevo su bella Grevillea, se da cuenta de que se estaba muriendo.
Ahora Biame* - el Espítu Bueno - sabía del amor de Tuggan-Tuggan por el árbol y conmovido encontró y devolvió a Tuggan-Tuggan su boomerang.
Sintiéndose moribundo Tuggan-Tuggan le dice a la Grevillea: "Esta es la última vez que puedo usar mi boomerang. Dado que no he podido encontrar una abrigo para ti, lanzaré mi boomerang por entre las más altas ramas, eso te calentará y te hará feliz".
Y cuando lanzó su boomerang, éste giró alrededor de la grevillea tocando todas sus verdes hojas temblorosas y después estalló en miles de piezas doradas que cubrieron todas las ramas. Así el bumerang se transformó en un manto o capa de oro para la Grevillea, que a partir de entonces se mantuvo cálida y feliz.
Y Tuggan-Tuggan murió viendo cumplido su deseo."
*En los mitos de creación de los pueblos nativos australianos figura el del dios Baiame, conocido además con los nombres de Byamee o Biame (biai: hacer). Este dios ancestral es conciderado "El más Grande", "El Creador".