martes, 16 de febrero de 2010

Lluvia de oro

LLuvia de oro (Cassia fistula)
"Cassia: Aparentemente el nombre del género tiene su origen en la palabra hebrea "Ketzioth", que es el nombre con el que se denomina a, o a las plantas del género. Fam. Fabaceae." (González, J.: “Explicación Etimológica de las Plantas de la Selva”, Flora Digital de la Selva, Organización para Estudios Tropicales). Para otros Cassia, antiguo nombre griego.  
Fistula, del latín (tubo), hace referencia a la forma del fruto.
Familia: Fabaceae.
Origen: Zonas tropicales de Asia. Su cultivo se ha extendido a casi todas las zonas tropicales y subtropicales del planeta.
Otros nombres: Laburno de la India, Lluvia dorada, Cañafístola, Cañafístula, Cañafistol, Cañadonga, Chácara, Casia purgante, Chorro de oro, Kanikonna (India), Ratchaphruek (Tailandia), Nanban Saikachi (Japón).
Árbol de mediano porte, tronco de fuste corto (frecuentemente ramifica a baja altura), corteza lisa color castaño (con los años puede volverse escamosa), copa irregular, extendida y abierta, follaje caduco, hojas pinnadas, flores amarillas dispuestas en largos racimos colgantes y frutos en vainas cilíndricas largas y leñosas, verdes cuando jóvenes y negruzcas al madurar. En su interior están alojadas las semillas distribuidas en compartimentos separados por tabiques transversales.
En nuestra zona la floración se produce en verano, es profusa y persistente, muy ornamental.
Tiene propiedades ornamentales, madereras, medicinales y melíferas.
La Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana refiere: “Cassia fistula es una planta cuyo uso medicinal en el siglo XVI está bien documentado. Una aplicación para la que, desde entonces, se recomienda esta planta y que ha permanecido hasta nuestros días, es el uso de su vaina como laxante, propiedad farmacológica que además ha sido confirmada experimentalmente.”
La exposición internacional de Horticultura “Royal Flora Ratchaphruek 2006” se celebró en la localidad tailandesa de Chiang Mai para conmemorar el 80 cumpleaños del rey Bhumibol Adulyadej y el 60 aniversario de su ascensión al trono. Hacemos referencia a esta exposición porque su nombre “ratchaphruek” tiene su origen en un árbol – Cassia fistula - considerado emblemático en Tailandia, sus flores amarillas son del mismo color que representa el día lunes en que nació el monarca (en Tailandia cada día de la semana tiene atribuido un color, al lunes le corresponde el amarillo). En el calendario budista el amarillo es el color de este día de la semana y, por ende, de la insignia oficial del rey Bhumibol Adulyadej que nació un lunes hace más de ochenta años.

LLuvia de Oro en Av Italia, Resistencia, Chaco
Un trabajo publicado en la Revista Argentina de Radiología se refiere a cuestiones etimológicas de este género: "Existe una planta leguminosa de la familia Caesalpiniaceae, que crece en el sudeste de Asia, cuyo nombre común es “laburno de la India” o “lluvia dorada”, que tiene por nombre botánico “Cassia fistula”. “Cassia” es un antiguo nombre griego, y “fistula” por la forma de tubo que tiene el fruto de la planta. Es una planta medicinal: sus propiedades como laxante son muy apreciadas por su sabor agradable, por lo que forma parte de diversos preparados laxantes utilizados en todo el mundo. Otros nombres comunes son: caña fístula, cañafístula, cañafistol, cañadonga, chácara, guayaba cimarrona, casia purgante."
Más adelante señalan "Siringa era una náyade, es decir, una ninfa de los ríos, seguidora de la diosa Artemisa, que gustaba de cazar con un arco de cuerno. Era conocida por su castidad. Un día la encontró el dios Pan mientras ella bajaba del monte Liceo y trató de hacerla sensible a su amor. Siringa huyó despavorida asustada por el horrible aspecto de Pan y éste la persiguió.
Cuando la ninfa llegó a las orillas del río Ladón, le pidió a sus ninfas hermanas que la socorrieran. Ellas la convirtieron entonces en una mata de juncos a la vera del río, a los que Pan abrazó cuando intentó capturar a Siringa. Así burlado, se quedó suspirando junto a las cañas, que agitadas por el viento repetían su queja.
A fin de conservar por siempre el recuerdo de su amada, tomó siete juncos de distinta longitud y los ató, creando un instrumento musical al cual le dio el nombre de la ninfa.
El término griego “syrinx” quedó así asociado una estructura alargada y hueca, como esos juncos (“caña”, “flauta” o “tubo”). (Siringomielia y otras etimologías mitológicas, de César Gotta, Alfredo E. Buzzi y Mía Victoria Suárez, En Revista Argentina de Radiología, Volumen 72, Número 2, 2008)

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy interesante semblansa, me gusto. Soy fanatico de la naturaleza, los árboles y como se expresan ante el mundo.
Felicidades.