domingo, 30 de septiembre de 2007

Cerbera

Cerbera 
Thevetia peruviana (Pers.) K. Schum.
Thevetia, nombre genérico que honra la memoria del misionero francés André Thévet, quien dedicara gran parte de su tiempo a recolectar y estudiar plantas en Sudamérica. El epíteto peruviana, del latín peruvianus: procedente de Perú, porque en dicho país fue identificada inicialmente. 
"Thevetia: El nombre del género honra al monje franciscano, explorador, cosmógrafo y escritor francés André Thevet (1502-1590). Thevet viajó por el Brasil en el siglo XVIII, donde realizó las primeras descripciones para varias plantas empleadas por los abórigenes, como la mandioca (Manhiot/ Euphorbiaceae), el ananá (Ananás/ Bromeliaceae), el maní (Arachis/ Papilonaceae) y el tabaco (Nicotiana/ Solanaceae), entre otras. Curiosamente el descubrimiento del último, lo llegó a disputar con Jean Nicot, a quien finalmente dedicaron el género en cuestión.
A razón de las observaciones y experiencias de este viaje, Thevet publica en 1574 un libro llamado "Particularidades de la Francia Antártica", obra descriptiva del país y sus habitantes. Muere en París a los 88 años. Fam Apocynaceae." 
Familia: Apocynaceae. 
"Apocynaceae: El nombre de la familia tiene su origen en en el género Apocynum L., que a su vez se deriva de las palabras griegas apo (aparte, lejos de...., separado), y cyon o cunus (perro); "nocivo para los perros", aludiendo a que en la antiguedad la planta se usaba como veneno para los mismos." (González, J.: “Explicación Etimológica de las Plantas de la Selva”, Flora Digital de la Selva, Organización para Estudios Tropicales).
Lugar de origen: América tropical.
Cerbera de flores amarillas y anaranjadas, Don Bosco 100/200, Resistencia (Chaco, Argentina) 
Nombres comunes: Adelfa amarilla, Azuceno, Cabalonga, Campanilla amarilla, Campanilla de oro, Cascabel, Codo de fraile, Curupí de jardín, Chirca, Hueso de fraile, Laurel amarillo, Llagas de San Francisco, Sombrero de Napoleón, Yerba del yoyote, Yoyotli (cascabel en Nahutl). Oleandro giallo (italiano); Bois lait, Laurier jaune, Oléandre jaune (francés); Be-still tree, Luckynut / Lucky nut, Thevetia, Trumpet flower, Yellow Oleander (inglés)
Sobre algunos nombres comunes
Cerbera proviene de Cerberus, nombre de un perro de los infiernos en la mitología griega, en alusión a la toxicidad de sus semillas. (Flora Ornamental Española, Las plantas cultivadas en la España peninsular e insular, Tomo VI, Araliaceae • Boraginaceae).
Arbusto o pequeño árbol muy utilizado en arbolado urbano, se caracteriza por su rápido crecimiento en climas cálidos y resistencia a condiciones adversas.
De hojas estrechas de color verde brillante, lanceoladas, en las que resalta la nervadura central. Flores fragantes, amarillas o anaranjadas, en forma de embudo, dispuestas en forma terminal.
La planta emite un látex lechoso que contiene un glucósido llamado thevetina, caracterizado por su elevada toxicidad y cuya presencia se concentra fundamentalmente en las semillas y raíces.
La ingesta de la semilla, que se conoce con el nombre de codo de fraile, es altamente tóxica y puede ocasionar la muerte, de allí otro de los nombres comunes - nuez de serpiente - debido justamente a su alta toxicidad.
En "Medicina Aborigen" se menciona que en algunos de sus actos quirúrgicos, los aborígenes practicaron una anestesia rudimentaria y emplearon como narcótico las semillas de una especie del género: "Los Aztecas empleaban para sus operaciones las semillas de la Thevetia yecotli con la que preparaban una bebida llamada Tevetl."
"Entre los narcóticos, empleaban el Yoyotli (Thevetia yecotli)..."
(Pardal, Ramón: "Medicina Aborigen Americana", Cuarta Parte: Drogas Americanas en la Medicina Moderna, Ed.Renacimiento, Ed. Nova. Primera Edic. Buenos Aires 1937). 
El naturalista y botánico francés Georges Louis Leclerc (1707-1788), conde de Buffon refiere: “Cerbera: Tiene una corola embudada, con el tubo en maza, fruto en drupa monosperma, que incluye una nuez bilocular y cuadrivalva.”
“Cerbera ahovai, Lin, Thevetia ahovai, Juss, Ahovai: Árbol del Brasil, que tiene un jugo viroso y nauseabundo. Sus frutos se llaman nuez de ahovai o nuez de serpiente, y sus almendras son venenosas, haciéndose de ella una emulsión vomitiva; los huesos ensartados en collar servían antiguamente de sonaja a los naturales del país para bailar; la madera arrojada a los estanque atonta a los peces.
Cerbera thevetia, Lin, Thevetia nerbifolia, Juss, Cerbera de hojas de nervio, Cerbera thevet: Árbol de las Antillas, cuyo jugo es venenoso, la corteza purgante, y los frutos que se llaman nuez de serpiente, sirven para adorno a los habitantes de las Antillas.” (Leclerc, George Louis: “Los tres reinos de la naturaleza o museo pintoresco de historia natural").
Entre los instrumentos músicos que hallaron los españoles en poder de los indígenas predominaban los realizados a base de materiales vegetales, entre ellos los resonadores o cascabeles hechos de frutos leñosos de Thevetia peruviana: “Guayanas y Orinoco: A principios del XVIII, en la Guayana francesa las danzas indígenas eran muy serias; los gestos no tenían nada de lascivos, como sí ocurría con los negros en las suyas. Los danzantes acostumbraban llevar cascabeles o resonadores de la semilla del ahovai (Thevetia), en piernas y brazos, lo mismo que ponían en una vara que se agitaba para llevar el compás.”
“Lo más común en el área orinóquico-amazónica es el resonador del fruto leñoso de la Apocynacea Thevetia peruviana, varios de los cuales se ensartan en cuerdas y se ponen en brazos, piernas y tobillos, para acentuar el compás al danzar. Su uso se extendía hasta el sur del Brasil. Se llama en el oriente del Perú ishcapa, shapaca o maichil. Quizá son, las que usan, atadas a cuerdas de cumare, en los pies los macunas y los cinturones y collares de semillas o pepas de las mujeres, entre los Quijos." (Patiño, Víctor Manuel: Historia de la Cultura Material en la América Equinoccial (Tomo 4), CAP. XXIV y XXXV).
Yoyote: Yoyotli. Planta ornamental. Narciso amarillo o Codo de fraile.
Yoyotli: Cascabel de madera / cascabel de árbol
(Rémi Siméon: Diccionario de la lengua náhuatl o mexicana)
El conocimiento de la toxicidad de las plantas o una parte de ellas (semillas, frutos, hojas, etc) y los posibles efectos en la salud de hombres y animales, permitiría evitar serias intoxicaciones u otros males aún mayores, en algunos casos fatales, a consecuencia de su ingesta.
También el inadecuado empleo de plantas en la medicina natural alternativa traen aparejado daños a la salud, es el caso de plantas pertenecientes al género Thevetia sobre la que leemos: "En otros casos como el de la cabalonga o pepa de cruz (Thevetia peruviana (Pers.) K. Schum. Apocynaceae), planta cultivada como ornamental y materia prima para elaboración de amuletos indígenas (Pérez-Arbeláez, 1937; 1978; Patiño, 2004), se han detectado frecuentes envenenamient, debido a la toxicidad de su fruto, cuando ha sido empleado como remedio naturista para bajar de peso (González et al., 2003)".(Fernández Alonso, José Luis; Galindo Bonilla, Aída e Idrobo, Jesús M.: "Las Plantas como Evidencia legal. Desarrollo de la Botánica Forense en Colombia", Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Bogotá, Colombia)

sábado, 29 de septiembre de 2007

Ceibo / Seibo

Género Erythrina / Ceibo / Seibo

El nombre del género Erythrina derivado del griego erythros que significa rojo, escarlata; el epíteto crista-galli: cresta de gallo (latín), en referencia a la forma y color de sus flores.
Familia: Fabaceae.
Lugar de origen: Sudámerica (Argentina, Uruguay, Brasil y Paraguay).
Nombres comunes: Árbol coral, Bucaré, Cachimbo, Ceibo / Seibo, Cresta de gallo, Cresta del pavo, Nainic* (toba), Zuinandí. Los bolivianos también le dicen Gallito, Pico de gallo, Cosorió y Chilicchi.
*
"Hacia una Nueva Carta Étnica del Gran Chaco VIII" registra para el ceibo el nombre toba Nainic. (Martínez, Gustavo Javier: Fitonimia de los Tobas Bermejeños (Chaco Central, Argentina), Centro del Hombre Antiguo Chaqueño (Chaco), Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica)
En nuestro país encontramos: 
Erythrina crista-galli L
Ceibo de la región mesopotámica. 
Nombres comunes: árbol de coral, ceibo, ceibo entrerriano, flor de coral, gallito, pico de gallo, seibo. Coral tree. 
En Argentina se cita para las provincias de Buenos Aires, Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Jujuy, Misiones, Salta, Santa Fe, Santiago del Estero y Tucumán.   
Erythrina dominguezii, Erythrina Chacoensis Hassl.  
Ceibo del Chaco y Formosa.  
Nombres comunes: ceibo rosado, ceibo chaqueño, ceibo formoseño.  
En Argentina se cita para las provincias de Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy y Salta. 
Erythrina falcata Benth.  
Ceibo de Salta, Jujuy y Tucumán.  
Nombres comunes: ceibo salteño, ceibo jujeño, ceibo del Tucumán, ceibo rosado
En Argentina se cita para las provincias de Jujuy, Misiones, Salta, Santa Fe y Tucumán. 
Ceibos rosados en Resistencia (Chaco, Argentina) 
Árbol nativo de follaje caduco, verde oscuro, tronco tortuoso, corteza profundamente  fisurada.
En climas templados y cálidos se comporta como semiperenne.
Copa extendida, ramas arqueadas y con aguijones. Florece en grandes racimos colgantes de vistosas flores carnosas, color coral o rojo intenso. Las inflorescencias se extienden en las ramas en forma terminal.
Crece preferentemente en zonas ribereñas del Paraná y del Río de la Plata, pero también se lo puede hallar en cercanía de lagunas y zonas pantanosas

Las descripciones de cronistas e historiadores nos permiten recuperar el conocimiento de antiguos usos, que generalmente se fueron perdiendo con el paso del tiempo:
Según Hierónymus: "Erythrina crista-galli L. N.v. ceibo, zuinandi, zuinana, chopo.
Arbusto ó árbol  que llega, a veces, a 8 metros de altura, pero es generalmente más bajo; su tronco tiene el diámetro mayor de 1/2 metro. Se halla en BA. ER. SF. T. S. CH. Corr., es es especialmente abundante en las costas del Río Paraná y sus afluentes. A veces se le cultiva también a causa de sus lindas flores como árbol de adorno. Su madera es liviana, porosa, acuosa, y se reputa inútil para aplicarla á las construcciones ó en la industria; sin embargo sirve a los ribereños para la construcción de balsas improvisadas para el paso de pequeños ríos. En el tiempo del Padre Lozano trabajaron además con la madera rodelas y broqueles muy livianos. El cocimiento de la corteza  se usa en gárgaras como astringente para curar llagas. Con cataplasmas hechas de la corteza fresca machacada, curan heridas causadas por los tigres (jaguares) y otros animales. Las flores encarnadas dan color al lienzo y á la lana. Según el Padre Lozano se hizo un bálsamo con su corteza y su flor."
(Hieronymus, J.: Plantae diaphoricae florae Argentinae, Buenos Aires, 1882)

En su estudio de la flora del Gran Chaco, Luis Jorge Fontana hace referencia al "Chopo, zuinandí, ceibo, erythrina: este árbol, que se encuentra en las orillas de los ríos, y en todos los puntos bajos y pantanosos, es inútil con respecto a su madera, tan ligera y floja, que solo puede emplearse para las balsas improvisadas, en que los indios y también los paraguayos y correntinos cruzan los ríos durante las épocas de las crecientes. De otro modo el ceibo interesa mucho como planta de adorno, por su follaje elegante y vistosas flores de un rojo muy vivo, que en forma de racimos se manifiestan por el mes de noviembre.Estas flores tiñen de color morado, y los indígenas las mezclan con una especie de bledo colorado, dando lindos tintes a sus tejidos; es árbol grande de corteza fina y viscosa; según el P. Segismundo es muy eficaz y único remedio para que no se inflamen las heridas producidas por la uña o diente del tigre; esta virtud, según él, se encuentra en el cocimiento de la corteza o de cogollos y de brotes tiernos, pudiéndose hacer un bálsamo que se conserva y es muy útil en los viajes. El tigre con frecuencia araña profundamente la corteza de este árbol, con el objeto según los naturales, de refrescar y aligerar sus garras cuando se prepara a la pesca o a la caza." (Luis Jorge Fontana: "El Gran Chaco", Ed. Solar, Hachette, Buenos Aires, 1977, pg. 182).
Refiere Lillo: "Erythrina crista galli L. N. v.: Ceibo. Hab.: B. Aires, Entre Ríos, Misiones, Corrientes, Santa Fe, Chaco, Formosa, Salta, Jujuy, Tucumán, Santiago. Circunferencia: m. 1,10.
Árbol muy común en los terrenos bajos y muy conocido por sus flores coloradas. La madera blanda, estoposa, de color blanco-amarillento, no tiene aplicación. La corteza colorada es empleada para lavajes de heridas, con buen resultado."
(Lillo, Miguel: Contribución al Conocimiento de los Árboles de la Argentina según colecciones y observaciones de Santiago Venturi, 1910 y 1924, Biblioteca Digital del "Real Jardín Botánico).

 
El Ceibo
"Ya florecen los ceibos... y, en las costas del Paraná, parecen borbotones pregonando el sacrificio de una india que – lo dice la leyenda- se ofreció en aras de la libertad. Bello holocausto de princesa india. Era hija de un cacique. Tenía la bravura heredada de su estirpe... y los guerreros la llamaban cariñosamente “Anahí”: Malita..
Si, era brava Anahí...
Un día se enfrentaron el acero español y la flecha guaraní.
El león de Castilla y el yaguareté de las costas del Paraná estaban frente a frente. Todo parecía impregnado de una inquietud expectante...
Hasta los pájaros desde sus nidos contemplaban la escena; el sol ponía color y brillo en los aceros... y el agua rumorosa entonaba, con la fuerza de la corriente, una marcha guerrera con acentos de profecía...
De pronto, el cacique dobló la testa poblada de sudor... y una mancha roja... bien roja, parecía fatídica llamarada en el pecho del guerrero guaraní.
El poniente se teñía a la distancia con tintes de agonía; y...
mientras los hombres de la tribu huían en dolorosa derrota por la muerte de su jefe... el español tornaba al barco... pero esta vez la victoria dejaba en él un sabor amargo... muy amargo: en la costa había caído un valiente.
Anahí no huyó... ; Anahí palpó la herida fresca del indómito padre. Y... una fuerza loca... fuerza selvática
de virginal fiereza en que florecía su raza, la obligó a erguirse.

Los vientos llevaron su grito de guerra... y las huestes convocadas acudieron al combate.
El testimonio de la luna que se asomaba curiosa reemplazó al ardiente testigo que se ocultó de prisa.
Anahí cayó prisionera... y la oscura bodega del barco fue su calabozo.

Ella... Ella..., en el oscuro calabozo sin ver el sol..., sin contemplar la luna..., sin mirar la tierra... sin gritar sus derechos!
Uno tras otro los lebreles y carceleros fueron cayendo. Anahí parecía una débil mujer... Pero era una cachorra de tigre americano... heredera de una estirpe que no quería entregarse.
Ya había caído el tercer centinela en vergonzoso y oscuro combate allá en la bodega del barco español... y, la ira del capitán no tuvo límites. Esa rebelde merecía la hoguera.
La leña colocada al pie de un árbol ribereño... y sobre los leños:
Anahí, fuertemente atada al tronco..
Ya subían las lenguas de fuego envolviéndola toda... y el tronco amigo pareció suspirar hondo... muy hondo. El corazón del árbol hospedó a la bella muchacha a quien los españoles vieron desaparecer.
Poco después, en las ramas del árbol generoso, brotaron flores rojas... bien rojas que agitadas por el viento parecían desgranarse en arengas.
Es Anahí que, año tras año, sigue gritando a todas las generaciones, que nunca es más bello el precio de la sangre que cuando se vierte en defensa de la libertad.
...... Un gorro frigio nos habla con elocuente simbolismo desde el
corazón de nuestro Escudo Nacional... y mientras recordamos con los maestros argentinos que “Dios hizo a los hombres y soberanos a los pueblos”, en las costas del Paraná los ceibos empiezan a florecer."
(“Leyendas argentinas en la voz y en la pluma de Inés Márquez”, 1957. Compaginación de Victoria Mabel Romero, Museo Histórico Regional Ichoalay, Resistencia, Chaco, Argentina).

ANAHÍ (Canción paraguaya que musicaliza la leyenda de la flor del ceibo)
 Anahí... 
las arpas dolientes hoy lloran arpegios que son para ti
recuerdan acaso tu inmensa bravura reina guaraní,
Anahí,
indiecita fea de la voz tan dulce como el aguaí.
Anahí, Anahí,
tu raza no ha muerto, perduran sus fuerzas en la flor rubí.
Defendiendo altiva tu indómita tribu fuiste prisionera
Condenada a muerte, ya estaba tu cuerpo envuelto en la hoguera
y en tanto las llamas lo estaban quemando
en roja corola se fue transformando...
La noche piadosa cubrió tu dolor y el alba asombrada
miro tu martirio hecho ceibo en flor.
Anahí,
las arpas, dolientes hoy lloran arpegios que son para ti
recuerdan acaso tu inmensa bravura reina guaraní,
Anahí, indiecita fea de la voz tan dulce como el aguaí.
Anahí, Anahí,
tu raza no ha muerto, perduran sus fuerzas en la flor rubí.

La Flor del Ceibo (Erythrina crista-galli) fue declarada “Flor Nacional Argentina” el 23 de diciembre de 1942, por Decreto Nº 138.474/42.  
Una estampilla Argentina recuerda al histórico "Seibo jujeño de Alvear", centenario ejemplar de la especie Erytrhina falcata Benth, que fuera plantado por Torcuato de Alvear en 1878, en la Plaza General Lavalle (Buenos Aires), casi sobre el cordón de la vereda por Tucumán hacia Talcahuano. 

Vínculos
Sobre el Bucaré en Los árboles de Mérida (Venezuela)
“Erythrina Spp - Registro Civil Silvestre", columna a cargo de Adolfo Moreno, naturalista y escritor. (Diario El Deber, Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Domingo 30, septiembre de 2007)

Aguaribay / Falso pimentero

Aguaribay / Falso pimentero
Schinus areira L. 
Sinónimo Schinus molle L. var. areira (L) DC.
Crece en el centro y norte de Argentina en: Catamarca, Córdoba, Jujuy, La Pampa, La Rioja, Mendoza, Salta, San Juan, San Luis y Tucumán. Países Limítrofes: Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay. 
Schinus molle L. molle
Variedades/Subespecies: Schinus molle molleSchinus molle rusbyi 
Crece en el centro y norte de Argentina en: Buenos Aires, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Jujuy, Misiones, Salta y Santa Fe. Países Limítrofes: Brasil, Chile, Paraguay, Uruguay.
Schinus, nombre griego del lentisco, árbol de la misma familia; el epíteto molle, del nombre nativo del árbol en Perú (del quechua mulli que significa brillante).
El nombre común Aguaribay es una palabra de origen guaraní con el significado de "fruto del zorro" (de aguará: zorro e yva: fruto).
Familia: Anacardiaceae (Anacardiáceas).
El nombre de la familia tiene su origen en el nombre del género Anacardium L. que a vez "se deriva de las palabras griegas ana (hacia arriba), y cardio (corazón), aludiendo a la semejanza del hipocarpo a un corazón humano en posición invertida." (González, J.: “Explicación Etimológica de las Plantas de la Selva”, Flora Digital de la Selva, Organización para Estudios Tropicales).
Origen: Sudamericano.
Dado su ponderado valor ornamental se han introducido en zonas templadas y cálidas de todo el mundo.
Nombres comunes: Aguaribai /y, Anacahuita, Árbol de la pimienta, Árbol del Perú, Areira, Bálsamo, Especiero, Falso pimentero, Gualeguay, Lentisco del Perú, Molle, Molle del Perú, Pimentero, Pimentero de América, Pimentero falso, Sauce pimienta, . Pirú o Pirul; Tzactumi, Tzantuni (en México). Californian pepper tree, Peppercorn, Peppercorn tree, pepperina, Pepper tree, Peppertree, Peruvian mastic, Peruvian mastic tree, Peruvian mastictree, Peruvian pepper tree (inglés); Brasilianischer pfeffer, Peruanischer pfeffer, Rosa pfeffer, Rosé pfeffer (alemán); Rosépeppar (sueco).

Los indígenas de lengua náhuatl lo llamaban Peloncuáhuitl o Capalcuáhuitl, los hñahñú u otomíes, Xaza y los zapotecas como yaga-ica y yaga-lache.
Según el diccionario de la Real Academia Española (RAE): Molle: (Del quechua mulli.) m. Árbol de mediano tamaño, de la familia de las anarcadiáceas, propio de América Central y Meridional, que tiene hojas fragantes, coriáceas y muy poco dentadas; flores en espigas axilares, más cortas que las hojas, y frutos rojizos. Su corteza y resina se estiman como nervinas y antiespasmódicas. 2. Árbol de Bolivia, Ecuador y  Perú, de la misma familia que la anterior y cuyos frutos se emplean para fabricar una especie de chicha.
Árbol de copa globosa de gran desarrollo y que proporciona buena sombra.
Es de tronco grueso con la corteza que se desprende en placas. Follaje perenne, denso y ramificado. Las ramas péndulas le dan un aspecto similar al del sauce llorón. Las hojas, dispuestas en ramas colgantes, tienen una apariencia similar a la de los helechos, destacan por su intenso color verde. 
Inflorescencias muy ramificadas dispuestas en panojas terminales y axilares, pequeñas flores crema-amarillentas. Los frutos en racimos, muy decorativos, son drupas globosas de color castaño a rojizo. La semilla que encierran en su interior despide un ligero olor picante que, por su similitud con los granos de pimienta, dieron a la especie el nombre de “Falso Pimentero”. 
La rusticidad característica de esta especie la hace resistente a diferentes tipos de suelo, requiere escaso mantenimiento.  
Frutos de Aguaribay de Av. Sarmiento 600 / 700 (cantero central), Resistencia (Chaco, Argentina)
Félix de Azara (1742-1821) refiere: "En las Misiones abunda el Aguaraibai cuyo tronco es a veces como el cuerpo y las ramas algo desparramadas. En invierno no caen las hojas, que son de un verde más claro que las del sauce, largas pulgada y media a dos, anchas tres líneas, agudas, dentadas, nacen a pares y una en la punta, y estrujadas sueltan una humedad pegajosa que huele a trementina. La flor en racimos blanca y pequeña, produce una cajita con semillas. Me parece haber visto dos arbolitos de estos en el jardin de plantas de París. Toman sus hojas, hierven en agua o vino hasta que sueltan la resina: las quitan, continuando el fuego hasta que tiene el caldo punto de jarabe; y a esto llaman Bálsamo de Aguaraibai, o de Misiones: sacan una arroba de cincuenta hojas. Cada pueblo de Misiones, envia más de dos libras anualmente a la botica real de Madrid, sin que hasta hoy se haya publicado relacion de sus virtudes. Se aplica por allá, con buen efecto, a las heridas, ablandándolo con vino tibio si es que se ha endurecido. Creen que fortalece el estómago untándole con él por fuera; y que haciendo lo mismo en las sienes y en lo más alto de la cabeza, alivia su dolor. Suponen que aplicado esteriormente, mitiga los cólicos, el dolor de costado, la dureza del estómago, la opilacion y los flatos, y que tomando con azúcar la dosis de dos almendras mañana y tarde, cura la disenteria, la flaqueza de estómago, y a los que arrojan sangre por la boca. Lo inventó el Jesuita Segismundo Asperger que egerció la medicina y botánica cuarenta años en Misiones. Alli practicó cuantos ensayos le parecieron con los indios, y de resultas, dejó escrito un recetario sólo de los vegetales del pais, que conservan algunos curanderos: si se examinase, tal vez se encontraria algun específico útil a la humanidad." (Azara, Félix de: DESCRIPCION E HISTORIA DEL PARAGUAY Y DEL RÍO DE LA PLATA, Cap. V De los vegetales silvestres, Biblioteca Virtual del Paraguay).

Según Hierónymus: "Schinus molle (L.); y su variedad areira (L.).
N.v. molle del Perú, Molle de Bolivia, Molle de Castilla, Aguaribay....
El árbol silvestre es generalmente de mediana altura y crece tortuoso; cultivado alcanza á una altura de hasta 10 metros y su tronco llega a un diámetro de hasta 1/2 metros. El árbol contiene y segrega una resina conocida en las boticas europeas bajo el nombre de mastix americana, que tiene un olor fuerte y agradable y virtudes medicinales como purgante. La corteza (cortex Mollis) y las hojas aromáticas se usan externamente para la hinchazón de los pies, las heridas y las úlceras; tomado interiormente, se ha hecho uso de él para el cólera, y le atribuyen además propiedades emenagogas. Con las frutas se hace arrope, vinagre y una especie de aloja ó chicha. Las hojas sirven para teñir de amarillo." (Hieronymus, (1846-1921): "Plantae diaphoricae florae Argentinae" ó, Revista sistemática de las plantas medicinales, alimenticias ó de alguna otra utilidad y de las venenosas, que son indígenas de la República Argentina ó que, originarias de otros países se cultivan ó se crian éspontáneamente en ella, Buenos Aires, 1882).

Refiere Lillo: "Schinus molle L. 
N. v.: Balsam (Mis.); Aguaribay (toda la Rep.; Terebinto (Cat.); Pimiento (Tuc.).
Hab.: Misiones, Corrientes, Chaco, Salta, Tucumán, Jujuy, Catamarca, Rioja, Córdoba, Santiago, E. Ríos, Santa Fe, Formosa, B. Aires, S. Luis, S. Juan, Mendoza. Circ. m. 0,75.
En el bosque es árbol delgado, bajo, copudo; abundante en el campo, pero raro en los montes; como todos los demás árboles que se crían en los pedregales es buena madera, fuerte. Es remedio contra la tos; hacen herbir los brotes tiernos (Corrt. Mis.) en agua, la cual al enfriarse forma una jalea que toman en tajadas pequeñas. Es planta de adorno. Cortado da una resina blanca como porcelana." (Lillo, Miguel: Contribución al Conocimiento de los Árboles de la Argentina según colecciones y observaciones de Santiago Venturi, 1910 y 1924, Biblioteca Digital del "Real Jardín Botánico).

En su libro "Medicina Aborigen Americana" refiere Pardal: "En las heridas inflamadas o con supuración, se aplicaban diversas plantas entre las cuales citaremos el Schinus molle, que llamaban Pelonquahuitl, conocido en Sudamérica con los nombres de Molle o Aguaribay." (Pardal, Ramón: Medicina Aborigen Americana, Cuarta Parte: Drogas Americanas en la Medicina Moderna, Ed.Renacimiento, Ed. Nova. Primera Edic. Buenos Aires 1937).

Historia (Artículo del Magazine Cultural de las provincias del Noroeste Argentino: "KIWICHA NOMADE ANDINA")
"Los antiguos Peruanos cultivaron el árbol del "Mulli" o "Molle" como se dice ahora, por el aspecto particular de las arboledas de esta planta. Por los frutos con los que hacían una bebida fermentada alcoholizada que hoy llamamos "chicha de molle", la que preparaban restregando los frutos maduros, suavemente, entre las manos en agua caliente, hasta que el agua tuviera sabor dulzaino, procurando no disolver el amargo de estos, este líquido era filtrado en un lienzo, y dejado fermentar durante 3-4 días, esta chicha se bebía sola, o mezclada con la chicha de maíz, se bebía de ordinario, en vez de la chicha de maíz, principalmente en los lugares que no había maíz, emborrachándose también con ella, también se bebía porque se le atribuía propiedades medicamentosas "para males de urina, hijada, riñones y vejiga" (Garcilaso de la Vega "Comentarios Reales de los Incas"); esta chicha también la preparaban y consumían los "Araucanos" (Medina José Toribio - "Los aborígenes de Chile", Santiago, 1882), quienes también conocían a esta planta con el nombre de "Mulli" (Keshua), planta llevada a Chile por alguna de las expediciones que los antiguos peruanos hicieron a ese territorio; con el líquido resultante de restregar los frutos entre las manos, en agua caliente, hasta que esta tuviera sabor dulce, y después de bien filtrado en un lienzo, preparaban por simple evaporación hasta que el residuo tuviera la consistencia de jarabe espeso, una miel de la que gustaron mucho, de manera similar a la preparación de la chicha de molle, llevando más lejos la fermentación, preparaban un vinagre. Las ramas tiernas, las empleaban para limpiarse los dientes y "apretar las encías". E cocimiento de las hojas, se empleaba en el tratamiento de muchas enfermedades de la piel, y de úlceras antiguas. De las ramas preparaban mondadientes. Del látex recién extraído, se empleaba para extirpar las nubes de los ojos; el látex desecado, que constituye la llamada resina de molle, se empleaba en emplastos como resolutivo, se empleaba también para favorecer la cicatrización de las heridas; la resina desleída en agua se tomaba como purgante, la resina, según opinión de Cobo (Cobo Bernabé - "Hlstoría del Nuevo Mundo" (1653), Sevilla, 1890) se empleaba en los embalsamamientos, pero no hay ninguna prueba al respecto. La resina puesta a manera de supositorio se empleaba como antiparasitario intestinal. La corteza del tronco se empleaba en cocimiento para deshinchar las piernas.
Al "molle", se le encuentra además de cultivado, semi-silvestre en muchas quebradas templadas de la región interandina.
Como secreto para combatir la ictericia recomiendan: ir muy de mañana al pié de un molle y "dando la espalda al sol", orinar sobre un algodón y con el algodón en la mano dar tres vueltas alrededor. de la planta (Arequipa)."

Vínculos
Anacardiaceae, Diversidad Vegetal, Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura, UNNE.
Schinus molle (CONABIO - Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiverdidad, México)

domingo, 23 de septiembre de 2007

Paraíso sombrilla / Acederaque

Melia azaderach / Paraíso sombrilla 
Melia azadarach 'Umbraculiformis'

Familia: Meliaceae.
Melia, es el nombre griego del fresno, un árbol de hojas similares. Azedarach, del persa azaddhirakt (noble).
"Meliaceae: El nombre de la familia tiene su origen en en el género Melia L., que es el nombre que le dan en Grecia al Fresno (Fraxinus excelsior L. / Oleaceae), por similitudes entre el follaje de éste, con el de M. azedarach L., la especie tipo." (González, J.: “Explicación Etimológica de las Plantas de la Selva”, Flora Digital de la Selva, Organización para Estudios Tropicales). 
Origen: Nativo del Sudeste asiático.
Ha sido introducido y se ha  naturalizado rapidamente en la mayoría de los países tropicales y subtropicales del mundo convirtiéndose en muchos lugares en una especie invasora que desplazó otras autóctonas.
Considerada una especie muy invasiva, integra el listado de “100 Especies invasoras en Argentina” con los siguientes indicadores: 75. Melia azedarach L., Verbenaceae, Agresividad y efecto: 999 (Desplaza a las especies nativas), Provincias: BA, CH, COR, DF (Distrito Federal), ER, LP, MI, SE y TU. Áreas naturales: SI
Nombres comunes: Acederaque, Agriaz, Agrión, Amelia, Árbol de china, Árbol de los rosarios, Árbol noble, Árbol santo, Árbol sombrilla, Bolillero, Cinamomo, Fruto del paraíso, Lila de Antillas, Lila de China, Lila de India, Lila de Persia, Melia, Mirabobo, Orgullo de la India, Paraíso, Paraíso sombrilla (español). Arbre de sabonetes, Arbre sant, Cinamon, Gessamí d'America, Llessamí d’amèrica, Metzina, Mèlia, Parenostre, Rosarier (catalán). Azaderak (valenciano). Amargoseira, Amargoseira bastarda, amargoseira do Himaláia, Árvore dos rosários, Arvore santa, Cinamomo, Conteira, Falso sicómoro, Jasmim de cachorro, Jasmim de soldado, Lilás da India, Mélia, Para raios, Sinamão, Sicómoro, Sicómoro bastardo (portugués). Albero dei rosari, Albero dei paternostri (italiano). Lilas des Antilles, Lilas des Indes, Fleurs lilas, Margousier, Piment d'eau (francés). Indischer Zedrachbaum, Paternosterbaum, Persischer flieder, Zedarachbaum (alemán).  Bagalunga (India). Bead tree, Cape lilac, Ceylon cedar, Indian lilac, Persian lilac, Chinaberry tree, Syringa berrytree, Texas umbrella, White cedar (inglés). Marambung, Mindi, Gringg (Indonesia). Chuan liang zi (chino). Sendan (japonés), Betain, Deikna, Dek, Drek, Bakain, Mallan nim, Bakarja (Hindi). Puvempu, Mallay vembu, Malai vembu (Tamil). Paraiso, Bagaluñga, Balagañg (Filipinas). Mahanim, Mahnim, Bakarjan, Ghora nim (Bengali)...
Los nombres comunes de connotaciones religiosas se originaron en el antiguo empleo que se hacía del carozo de los frutos, que luego de secados al sol y pulidos, eran utilizados para confeccionar rosarios en los templos asiáticos, especialmente en Irán, Malasia y Sri Lanka.
Wikipedia refiere: "Melia azedarach (sin. M. australis, M. japonica, M. sempervivens), Agriaz, el paraíso sombrilla o árbol del paraíso, es un árbol mediano, de hoja caduca, de la familia de las meliáceas. Nativo del sudeste asiático, se difundió a mediados del siglo XIX como ornamental en Sudáfrica y América, donde se naturalizó con rapidez, convirtiéndose en una especie invasora que desplazó otras autóctonas. Se cultiva aún para decoración y sombra, sobre todo por su ancha y frondosa copa, a la que debe su nombre común." (Melia azedarach, Wikipedia)
Árbol de porte medio, follaje caduco, copa amplia y aparasolada, la variedad sombrilla es muy requerida por la densa sombra que proyecta. Es de rápido crecimiento y vida corta.
Tronco de corteza agrietada al envejecer. Hojas compuestas, foliolos verde claro de márgenes finamente aserrados y ápice acuminado.
En primavera se cubre de delicados racimos de fragantes flores violáceas de forma estrellada.
Los frutos en forma de drupas globosas de color ocre amarillento, sumamente tóxicos para los seres humanos y la gran mayoría de los mamíferos, solo lo consumen algunas aves. Perduran en el árbol tras la caída de las hojas.
Es una especie rústica en cuanto a suelos, poco exigente, de rápido crecimiento, profusa y aromática floración, capacidad de generar buena sombra; motivos estos por los que es frecuente su empleo en arbolado urbano.
En la medicina china tradicional 'ku-lian' (Melia azedarach) es usado por vía oral y tópica como antiparasitario y agente antifúngico.
En jardinería orgánica, para combatir plagas y enfermedades se menciona el empleo de un preparado hecho a partir de frutos de Melia azadarach machacados y macerados en agua por varios días, se usa para combatir hormigas y otros insectos.

jueves, 20 de septiembre de 2007

Pata de Vaca / Falsa caoba

Género Bauhinia / Pata de Vaca / Falsa caoba 
Nombre genérico dedicado a los hermanos Caspar (1560-1624) y Johann Bauhin (1541-1613), destacados botánicos suizos de los siglos XVI y XVII.
Familia: Fabaceae (Subfamilia: Caesalpinioideae).

Para el Chaco se cita como nativa:
Bauhinia forficata Link (Vogel) Fortunato &Wunderlin Phil.
Sinónimos: Bauhinia forficata auct. non Link; Bauhinia forficata auct. non Hook. &Arn.; Bauhinia pruinosa Vogel; Bauhinia candicans Benth.; Bauhinia forficata Link var. pruinosa; Bauhinia forficata Link var. candicans (Benth.) Hassl. ex Latzina; Pauletia candicans (Benth.) A. Schmitz; Pauletia pruinosa (Vogel) A. Schmitz. (Base de datos Flora Argentina).
Origen: Nativo.
La especie Bauhinia fortificata, es nativa de Perú, Bolivia, Brasil, Paraguay, Uruguay y Argentina (en Buenos Aires, Catamarca, Chaco, Córdoba, Corrientes, Distrito Federal, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Pampa, Mendoza, Misiones, Salta, Santa Fe, San Juan, Tucumán.
Nombres comunes: Árbol orquídea, Pata de vaca, Pezuña de buey;
Unha-de-vaca (portugués, Brasil).
La gran mayoa de los nombres comunes en diferentes especies, hacen referencia a las características hojas bilobadas de las plantas del género, que tienen cierta similitud con la huella dejada por una pisada animal: Pata o pezuña de vaca, Pata de buey, Pata de chivo, Pata de cabra, Palo de guarias o Casco de venado (Costa Rica); Uaká lâpi'á ( lengua Qom); Tóro po (lengua Guaraní); Urape (Venezuela, en sus tres variedades: Urape blanco / Bauthinia megalandra, U. rosado / Bauthinia monandra Kurz. y U. morado / Bauthinia variegata L.); Zampa di cammello, etc. 
Según Hierónymus: "Bauhinia candicans, syn B. fortificata (Hook. Arn.). N. v. mahagoni, cauba. 
Árbol de 10 metros de altura mayor. La madera tiene lindas vetas y es apreciada para la fabricación de muebles, la corteza y las hojas tienen propiedades astringentes y su infusión se usa para gárgaras, lavar heridas, etc." (Hieronymus, J.: Plantae diaphoricae florae Argentinae, Buenos Aires, 1882).
Lillo registra dos especies: 
Bauhinia fortificata, Nombre vulgar: Pata de vaca; Pata de toro; Caobá ó Cauba y 
Bauhinia venturi, Nombre vulgar: Corazón de negro. 
En "100 Árboles Argentinos" leemos: "Pata de vaca (Bahuinia fortificata): Este arbolito nativo, propio de las selvas del nordeste argentino, crece con rapidez. Tiene flores llamativas aunque solo posean una tonalidad blanquecina. Los cinco pétalos salen extendidos hacia arriba como si fueran dedos de una mano abierta, y desde el centro surge un conjunto de filamentos que terminan en una curva ascendente. Los frutos son vainas rectas que, al madurar, durante las tardes calurosas del verano, se abren con movimiento rápido y un chasquido simultáneo, arrojando las semillas a cierta distancia de la planta madre." (Haene, Eduardo y Aparicio, Gustavo: "100 Árboles Argentinos", Ed. Albatros, Buenos Aires, 2007). 
Bauhimia forficata es usada popularmente como planta medicinal, tiene fama de ser eficaz en el tratamiento de la diabetes y por presentar propiedades purgativas y diuréticas.
Numerosos estudios hacen referencia a las propiedades terapéuticas de Bauhinia fortificata para tratar la diabetes y la glucemia, es el caso de una publicación de la Universidad de Brasilia en la que se hace referencia al empleo del cocimiento de las hojas de la planta por parte de  curanderos brasileros ya desde comienzos del siglo 19, para hacer una infusión considerada milagrosa según la creencia popular. 
Según dicen el té de sus hojas y un baño impregnado por sus esencias sirven para curar la lepra y los furúnculos, neutralizan el efecto de venenos de picaduras de cobras y regulan la temperatura y la presión del cuerpo. Aún actualmente la pata de vaca mantiene su fama y es posible encontrarla - fácilmente - en comercios de productos naturistas.
A pesar de ser referencia científica cuando se habla de diabetes, no obstante es necesario tener mucho cuidado. Profesionales del área de salud, particularmente químicos y farmacéuticos - que conocen la mayoría de sus compuestos y estudian la planta, no recomiendan la ingestión de su té sin la consulta previa a un médico. Puede haber un compuesto tóxico y, en vez de hacer bien, su ingestión puede hacer mal, advierten los profesionales de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Brasilia (FCS/UnB).

'Pata de vaca' en calle Perón 1300 / 1400, Resistencia (Chaco, Argentina).
Entre las especies exóticas más conocidas están las originaria de zonas tropicales de Asia e introducidas comoárboles ornamentales en zonas tropicales de casi todo el mundo. De flores grandes semejantes a las orquídeas, dispuestas solitarias o en racimos, con largos estambres que sobresalen de los pétalos, blancas (Bauhinia candicans), rosa liláceas (Bauhinia variegata).
Son árboles de pequeño a mediano porte, copa redondeada, tronco de fuste corto, follaje denso, ramas con aguijones en los nudos, hojas simples, alternas, bilobuladas, subcoriáceas.

El fruto es una legumbre coriacea, aplanada, color castaño, semillas orbiculares. 
Usos y propiedades: 
Ornamentales; madereras (carpintería y muebles); medicinales (para la diabetes, como digestivo y antitusígeno). 
El Álbum de árboles de Costa Rica refiere: "El árbol de orquídeas, palo de guarias o casco de venado. Nombre científico: Bauhinia purpurea. Familia botánica: Leguminosa-Cesalpinioidea.
Árbol de tamaño pequeño originario de Birmania, norte de la India y Vietnam, en donde es reverenciado por la extraordinaria belleza y gracilidad de sus magníficas y grandes flores color púrpura. Desde que fue introducido a Costa Rica a principios del Siglo XX, tuvo una gran aceptación pues aunque no son orquídeas, sus flores guardan un cierto parecido con la guaria morada (Guarianthe skinneri ), hermosa orquídea que posteriormente se convertiría en nuestra orgullosa Flor Nacional, y durante muchos años prevaleció el mito de que esta árbol era una planta gigante de orquídea o un árbol que producía estas flores, lo cual no es cierto." (Álbum de árboles de Costa Rica, Especies nativas e introducidas al país, presentadas por Mundo Forestal).

 La especie Bauhinia blakeana fue adoptada como emblema floral de Hong Kong en el 1965 (la planta fue descubierta por primera vez en Hong Kong en 1880).
  
La bandera y el escudo de Hong Kong llevan una Bauhinia blakeana blanca, estilizada, de cinco pétalos en el centro. (Wikipedia).

Vínculos

Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana: Pata de Vaca (Bauhinia divaricata L.)
Bauhinia fortificata
en Árboles Ornamentales

martes, 18 de septiembre de 2007

Tatané

Chloroleucon tenuiflorum (Benth.) Barneby &J.W. Grimes./ Tatané  

Sinónimos: Calliandra brachyandra; Chloroleucon teniuflorum; Feuilleea scalaris; Pithecellobium anajuliae; Pithecellobium scalare; Pithecellobium scalare var. f. parvifolium; Pithecellobium scalare var. hirsutum; Pithecellobium tenuiflorum; Pithecellobium tortum var. f. scalare; Pithecellobium tortum var. pubescens; Pithecolobium scalare.
El nombre genérico deriva del griego 'chloros: verde', y 'leukos: blanco', en alusión a sus inflorescencias blanco verdosas; también el epíteto tenuiflorum hace referencia a las delicadas y tenues flores.
Pithecellobium
scalare. Nombre genérico que en este caso hace referencia a la forma del fruto, del griego phitekos: mono y ellobium: aro, oreja, "oreja de mono".
El epíteto scalare, del latín scale / scalarum: escalera, escala; escalones o peldaños, en alusión a sus frutos.
Familia: Fabaceae.
Origen: Nativo. 
Se lo cita para las provincias de Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, Misiones, Salta, Santa Fe y Tucumán.
Añejos ejemplares de 'tatané' en Club Guaraní (arriba) y en 'Plaza 25 de Mayo' de la ciudad de Resistencia, en la que su extensa copa da sombra a una serie de murales "Génesis del Chaco" de Raúl Alejandro Monsegur (Chaco, Argentina).
Nombres comunes: Espinillo, Juno, Jurema, Kellu Taku, Palo Cascarudo, Paycasillo,Tatané, Tataré, Tatarê, Tuno, Tutare.Barreiro, Espinilho, Pau-cascudo (portugués).
De la Peña registra: Tatané: Pithecellobium scalare Gris. //Leguminosas. Tataré. Palo cascarudo. Espinillo. Árbol grande. Tatané hediondo: palo hediondo. (De la Peña, Martín Rodolfo: Catálogo de nombres vulgares de la flora Argentina).
Es un árbol de gran porte y extensa copa, corteza rugosa con surcos profundos. Ramas gruesas y extendidas, hojas compuestas, tienen espinas axilares y están constituidas por pequeños folíolos.
Florece en primavera, pequeñas flores blanco amarillentas reunidas en capítulos, son suavemente fragantes. En su extremo los estambres poseen sacos que contienen granos de polen, más largos que la corola.
El fruto es una vaina retorcida en espiral (circinado), que contiene varias semillas.
Al significado de su nombre guaraní ´'tatané' se refiere Luis Jorge Fontana, militar y naturalista llegado al Territorio Nacional del Chaco en 1875 para hacerse cargo de su puesto como Secretario de la Gobernación, y quien por casi una década repartió su tiempo e intereses entre las actividades de funcionario y explorador: "El tatané (en guaraní fuego hediondo) Acacia malolens, familia leguminosas, es un árbol bastante corpulento y cuya madera, no muy dura, es usada en las construcciones navales." (Luis Jorge Fontana: "El Gran Chaco", Ed. Solar, Hachette, Buenos Aires, 1977).
En el "Informe de la Comisión Exploradora del Chaco" leemos: El tatané tiene una madera amarilla muy veteada; crece aisladamente, y por esta razón sin duda es poco abundante. Su tronco presenta muy distintas dimensiones, habiendo desde 25 centímetros de diámetro hasta un metro. La corteza es gruesa, liviana, y llega a tener hasta siete centímetros de espesor. la madera de este árbol es muy apreciada para muebles finos y tiene excelente condición de no doblarse." (Seelstranng Arturo: "Informe de la Comisión Exploradora del Chaco", Primera Edición "Courier de la Plata", Buenos Aires, 1878; Segunda edición 1977, Ed. EUDEBA).
Refiere Lillo: "Pithecolobium scalare Griseb. N. v.: Tatá-ré (Form.); Espinillo (Salta); Palo cascarudo (Salta).
Hab.: Formosa, Salta, Jujuy, Tucumán, Catamarca, Santiago. Circunferencia: m. 1,50. 

Hermosa especie de Tatá-ré de madera no dura de color amarillo-oscuro empleada en trabajos de carpintería y ebanistería; se exporta al sur; sobre la costa del Bermejo cerca de Embarcación hay muchos y espléndidos ejemplares; es considerada como madera superior por su duración en el agua. Propágase por semillas y por estacas. "Esta especie según los autores unas veces tiene espinas otras no. Es muy probable que esta especie y la siguiente sean iguales."
"Pithecolobium tortum Mart. N. v.: Tatá-ré (Mis.); Tatané (Corrt.).
Hab.: Misiones, Chaco, Corrientes, Santa Fe. Circunferencia media: m. 1,20.
Abunda esta linda especie de madera pero cuando llega a tener un grueso regular ya la cortan. Es árbol alto y espinudo; empléase especialmente para muebles pero es difícil de lustrar a muñeca....  
Guarany: Tatá: fuego; ré: mal oliente."
(Lillo, Miguel: Contribución al Conocimiento de los Árboles de la Argentina según colecciones y observaciones de Santiago Venturi, 1910 y 1924, Biblioteca Digital del "Real Jardín Botánico)
Descripción de la Revista Steviana: "Es un árbol de 17 m de altura, con ramificación irregular de ramas muy densas. Con 1 o 2 espinas en los nudos. El tallo principal, corto, se presenta curvado y de aspecto tortuoso. 
La corteza externa es agrietada, de color amarillo, corchosa, gruesa y áspera, con surcos longitudinales muy marcados, se observa un fácil desprendimiento de la más externa en trozos grandes. Al realizarse incisiones en la corteza adquiere un color amarillento, que se vuelve ocráceo-rojizo después del corte, se observa una savia rojiza.  Hojas compuestas, de disposición alterna, bipinnadas,con 2, 3 y 4 pares de pinnas en cada hoja. Fruto en vaina espiralada, con una longitud de 12 cm, de color verde en su etapa inicial de fructificación y se vuelve negruzco con la madurez."(Steviana Vol.2, 2010. Martínez et al: Screening de Chloroleucon tenuiflorun (Benth.) Barney &J.M. Grimes. Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, UNA - Univ. Nac. de Asunción, Paraguay).
Tatané, por René Darán*
A medida que se van descubriendo las cualidades de nuevas maderas (esto sucede por el encarecimiento de las ya clásicas) se abre un panorama de utilidades a veces imprevisibles.
Esto ha sucedido con el peteribí, el palo santo, el quebracho colorado, por citar a unos pocos, y en la mayoría de los casos se dilucida (por el uso y la experiencia) que ciertas maderas consideradas aptas para un fin específico lo son también para otros más importantes que el original. Algo de eso pasó con el tatané ó Pithecellobium scalare -cuyo principal uso partió por ser este árbol no muy requerido. Las causas posiblemente se hagan visibles por ser su madera blanda, l¡viana a semipesada, de porosidad algo difusa dad algo difusa; pero el trabajo descubre que, a pesar de la textura mediana, la madera presenta un brillo dorado excelente, casi invariable, veteada por un suave amarillo.
Se descubre que la estabilidad no presenta inconvenientes como se suponía y que, merced a un tratamiento adecuado el tatané es sumamente apto por su trabajabilidad.
Los resultados fueron óptimos. La madera es hoy usada da para terminaciones pulidas, tanto barnizadas o lustradas, y es una de las maderas más vistosas para mueblería fina, trabajos de revestimientos, terciados, enchapados, molduras y hasta tallas de calidad, pero también para uso de muebles comunes como sillas, escritorios y estanterías donde se requiere una madera vistosa.
El tatané es una planta dicotiledónea, de la familia de las leguminosas, y entre sus muchos sinónimos los más conocidos son “tataré” "palo cascarudo" o "espinillo”.
Su participación dentro de nuestro territorio no es llamativo en las masas boscosas, pero sí es importante la extensa distribución geográfica; al tatané se lo puede encontrar desde la selva, subtropical misionera hasta las faldas orientales de los contrafuertes de la selva tucumano-boliviana.
Su altura llega hasta los 15 metros por un diámetro de hasta 80 centímetros. En Colonia Tacuruzal (Chaco) se encontró un ejemplar abuelo, ejemplar gigante para su especie, de 1,30 de diámetro. Si bien no se consiguió determinar con exactitud la edad sin dudas que al designarlo “tataré abuelo" la connotación resulta obvia.
Su densa copa, formada por hojas bipinadas, formada por ocho o más folíolos elípticos, miden de 1 a 2,50 centímetros. Las flores son muy pequeñas, casi confundidas entre la fronda, y su color es blanco amarillento. Solamente cuando el tatané está totalmente florecido se hace visible su estado, pero si bien es un árbol de cierto porte y significancia no se puede decir que entre sus características principales se encuentre la belleza.
Las flores dan origen a un fruto curvo, enroscado en espiral, de varias vueltas y no carnoso de semillas pequeñas, uniseriadas y volátiles.
El tatané tiene la corteza de color grisácea amarilla con surcos profundos. Estos surcos son los que forman unas placas fácilmente arrancables cuando otras nuevas exigen ese lugar.
Volviendo a las utilidades de este árbol cabe también agregar que en artículo de tornería como hormas, mangos, cabos de herramientas y carrocerías de lujo dieron muestra de una madera que se adapta para usos variados. En el caso de la fabricación de toneles con esta madera han sido de buenos resultados, pero ha sido imprescindible la mano del hombre en su tratamiento, ya que la madera se deteriora fácilmente en la intemperie; distintas impregnaciones han hecho que esta debilidad natural ha dejado de ser una preocupación y la madera del solitario tatané suple a otras maderas más resistentes en funciones para las cuales no estaba preparada. (Fuente: Diario La Capital. Sección Flora y Fauna de Nuestro País)
*René Darán, ex periodista del Diario La Capital, actualmente trabaja en investigaciones para el futuro vinculadas con el cambio climático. Director de EcoNews, Periódico ecológico con información sobre el medio ambiente, geología, conservación, fauna y flora.

Vínculos
Tatare (Suplemento rural, ABC Digital, Paraguay
Raúl Alejandro Monsegur, por Clara Nougués de Monsegur
Fichas de especies en el Museo de Ciencias Naturales Augusto G. Schulz, Resistencia, Chaco.