El nombre Aloe deriva del árabe alloeh: amargo, en referencia a la savia de las hojas; el epíteto vera del latín verus: verdadero o auténtico.
Familia: Liliaceae (Liliáceas)
Origen: África y Arabia, cultivado actualmente en casi todas las zonas tropicales y subtropicales del planeta.
Otros nombres: Sábila; Zábila; Lila del desierto; Planta de la inmortalidad; Planta milagrosa; Alwat; Lu hui, Hui un, Hsiang tan hui (China); Chrita kumari (Sanscrito); Kumari , Kanya, Kattalai (India); Saqal (Árabe); Khe chora (Tailandia)


Plantas de aloe a orillas del río Negro (jardín familiar), Resistencia (Chaco, Argentina)
De milenario empleo en África y Asia, son tantas las bondades que se le atribuyen que enumerarlas sería interminable, pero vale la pena mencionar algunas circunstancias destacadas sobre su uso, arcaicas virtudes que nos remiten a romanos, egipcios, griegos, hindúes, árabes, chinos y otros antiguos pueblos.
En Egipto fue considerada planta de la inmortalidad a la que se atribuían numerosos efectos benéficos y, según dicen, la célebre belleza de Cleopatra (hacia el 69 a C - 30 a C) y la de Nefertiti (1370 a C – 1330 a C), esposa del faraón Akenatón, habrían estado relacionadas con la aplicación de aloe en sus rutinas de belleza.
Mencionado en el famoso Papiro Ebers, un antiquísimo manuscrito de alrededor del 1500 aC (libro egipcio de los remedios), aunque no existe certeza en cuanto a esa fecha ya que se cree que pudiera incluso haber sido copiado de textos anteriores. En el están registradas la mayor parte de las fórmulas mágicas y remedios de la más antigua medicina egipcia conocida.
También en la cultura hindú forma parte de las plantas sagradas de el Átharva-veda, un texto sagrado del hinduismo del segundo milenio a C.
Se dice que cuando Alejandro Magno, Rey de Macedonia (356-323 a.C.), fue herido por una flecha enemiga en el asedio de Gaza (Palestina), su lesión, que luego se infectó gravemente, fue tratada a base de Aloe vera de la isla de Socotra, así logró sanar completamente.
Socotra es un pequeño archipiélago formado por cuatro islas en el océano Índico, frente a las costas del África, reconocida en el 2008 por la UNESCO como Patrimonio Mundial Natural.
Refiere Wikipedia que “Se ha escrito que Alejandro Magno conquistó la isla de Socotra porque en ella había gran cantidad de aloes que servirían para la curación de heridas y enfermedades de sus soldados durante las campañas, aunque esto no está del todo demostrado.”
“Socotra es considerada un excelente ejemplo de diversidad biológica. Debido al largo aislamiento geológico del archipiélago, junto con el fuerte calor y la sequía, se ha creado una espectacular flora endémica que es vulnerable a las especies introducidas (como las cabras) y al cambio climático. Las investigaciones han revelado que más de un tercio de las más de 800 especies de plantas de Socotra no se encuentran en ninguna otra parte. Los botánicos consideran la flora de Socotra entre las diez floras isleñas más amenazadas en el mundo.” (Socotra, Wikipedia)
Durante la Segunda Guerra Mundial el Aloe fue utilizado por los militares como remedio para las quemaduras, picaduras y enfermedades de la piel. Existen numerosas referencias sobre su empleo en las víctimas de Hiroshima por su capacidad de reparar algunos de los efectos perjudiciales causados por las radiaciones.
La investigación clínica demuestra que tanto las quemaduras como las úlceras tratadas con Aloe cicatrizan más rápidamente.
En Egipto fue considerada planta de la inmortalidad a la que se atribuían numerosos efectos benéficos y, según dicen, la célebre belleza de Cleopatra (hacia el 69 a C - 30 a C) y la de Nefertiti (1370 a C – 1330 a C), esposa del faraón Akenatón, habrían estado relacionadas con la aplicación de aloe en sus rutinas de belleza.
Mencionado en el famoso Papiro Ebers, un antiquísimo manuscrito de alrededor del 1500 aC (libro egipcio de los remedios), aunque no existe certeza en cuanto a esa fecha ya que se cree que pudiera incluso haber sido copiado de textos anteriores. En el están registradas la mayor parte de las fórmulas mágicas y remedios de la más antigua medicina egipcia conocida.
También en la cultura hindú forma parte de las plantas sagradas de el Átharva-veda, un texto sagrado del hinduismo del segundo milenio a C.
Se dice que cuando Alejandro Magno, Rey de Macedonia (356-323 a.C.), fue herido por una flecha enemiga en el asedio de Gaza (Palestina), su lesión, que luego se infectó gravemente, fue tratada a base de Aloe vera de la isla de Socotra, así logró sanar completamente.
Socotra es un pequeño archipiélago formado por cuatro islas en el océano Índico, frente a las costas del África, reconocida en el 2008 por la UNESCO como Patrimonio Mundial Natural.
Refiere Wikipedia que “Se ha escrito que Alejandro Magno conquistó la isla de Socotra porque en ella había gran cantidad de aloes que servirían para la curación de heridas y enfermedades de sus soldados durante las campañas, aunque esto no está del todo demostrado.”
“Socotra es considerada un excelente ejemplo de diversidad biológica. Debido al largo aislamiento geológico del archipiélago, junto con el fuerte calor y la sequía, se ha creado una espectacular flora endémica que es vulnerable a las especies introducidas (como las cabras) y al cambio climático. Las investigaciones han revelado que más de un tercio de las más de 800 especies de plantas de Socotra no se encuentran en ninguna otra parte. Los botánicos consideran la flora de Socotra entre las diez floras isleñas más amenazadas en el mundo.” (Socotra, Wikipedia)
Durante la Segunda Guerra Mundial el Aloe fue utilizado por los militares como remedio para las quemaduras, picaduras y enfermedades de la piel. Existen numerosas referencias sobre su empleo en las víctimas de Hiroshima por su capacidad de reparar algunos de los efectos perjudiciales causados por las radiaciones.
La investigación clínica demuestra que tanto las quemaduras como las úlceras tratadas con Aloe cicatrizan más rápidamente.


Usos y propiedades:
En Plantas del Chaco II, sobre los usos tradicionales Izoceño-Guaraní el nombre Karaguatá es compartido por: Aloe vera; Bromelia serra y Deutorocochnia longipetala: "La Karaguatá es una planta muy común que puede crecer sobre grandes superficies que se llaman "karaguatales". Además de la Karaguatá más común (Bromelia serra), existe otra más difícil de encontrar, que crece en pleno monte y se llama Karaguatá guasu (Deutorocochnia longipetala). Finalmente, existe otra Karaguata guasu, llamada en castellano Sávila: es una planta introducida en la zona, que se cultiva cerca de las casas por sus propiedades medicinales. Fue determinada como Aloe vera.”
Medicina: "Carachas, quemaduras y otros problemas de la piel." Se corta una hoja y se aplica la savia amarillenta en la piel. (PLANTAS DEL CHACO II, Usos tradicionales Izoceno-Guaraní, Santa Cruz, Bolivia, 2002).
- Medicinales: picaduras, heridas, cortes, raspaduras, quemaduras, cicatrices recientes, hongos, pie de atleta, erupciones, piel seca o agrietada. También se ha popularizado como un complemento alimenticio para ayudar al sistema digestivo. Propiedades: antibacteriana, antiinflamatoria, antiséptica, antifúngica, anestésica suave.
- Cosméticos, propiedades humectantes, tonificantes, suavizantes y nutritivas, antienvejecimiento de la piel. Se comercializan productos a base de aloe en forma de crema, gel, loción, jabones, bronceadores, etc.
- Rituales: Algunas tradiciones locales recomiendan tener una planta en la casa ya que se considera como protectora y portadora de buena suerte. Se dice que los antiguos mesopotámicos ya usaron la planta para alejar los malos espíritus de sus hogares, se le atribuye gran poder energético. Los zulúes empleaban las hojas secas para fabricar una poción como protección contra las tormentas.
- Alimenticias: extractos diluidos de aloe se utilizan como saborizante (da un sabor amargo) en ciertas preparaciones (dulces, postres congelados, etc.) y en bebidas alcohólicas y no alcohólicas.
- Ornamentales, planta suculenta de hermosas flores, gran valor en ornamentación.
En Plantas del Chaco II, sobre los usos tradicionales Izoceño-Guaraní el nombre Karaguatá es compartido por: Aloe vera; Bromelia serra y Deutorocochnia longipetala: "La Karaguatá es una planta muy común que puede crecer sobre grandes superficies que se llaman "karaguatales". Además de la Karaguatá más común (Bromelia serra), existe otra más difícil de encontrar, que crece en pleno monte y se llama Karaguatá guasu (Deutorocochnia longipetala). Finalmente, existe otra Karaguata guasu, llamada en castellano Sávila: es una planta introducida en la zona, que se cultiva cerca de las casas por sus propiedades medicinales. Fue determinada como Aloe vera.”
Medicina: "Carachas, quemaduras y otros problemas de la piel." Se corta una hoja y se aplica la savia amarillenta en la piel. (PLANTAS DEL CHACO II, Usos tradicionales Izoceno-Guaraní, Santa Cruz, Bolivia, 2002).

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