miércoles, 20 de abril de 2011

Ojo de muñeca

Ojo de muñeca
Paullinia elegans Cambess

El género Paullinia lleva es nombre en honor del médico anatomista y botánico alemán Simón Paulli (1603 - 1680), autor de Flora Danica, obra publicada en 1648.Familia: Sapindaceae
Origen: Nativa. Especie trepadora de Argentina, Brasil, Paraguay, Bolivia y Uruguay.
En nuestro país se distribuye en las provincias de Chaco, Corrientes, Formosa, Misiones y Entre Rios
Otros nombres: Cipó timbó; Isipó morotí; Caí escalera (guaraní); Falso guaraná o Guaraná rana, por su similitud con el verdadero Guaraná (Paullinia cupana)Falso guaraná: "uaraná-hôp"
Guaraná verdadero: "uaraná-cécé"

Colectora zona Norte en Ruta Nicolás Avellaneda, tramo Resistencia - Corrientes (Chaco, Argentina).

Es una enredadera muy decorativa por la profusión de frutos de llamativo rojo que contrastan intensamente con el verde del follaje.
Frutos en cápsulas de pericarpio rojo y semillas negras rodeadas por un arilo blanco de consistencia carnosa.
Las frutas de varias de estas especies del género Paullinia son comestibles, la más conocida es el Guaraná (Paullinia cupana).

Guaraná, palabra de origen tupí-guaraní que significa "fruta que ve u observa" (portal Frutas raras de Brasil).
Algumas espécies de Paullinia se emplean en la medicina herbaria por sus cualidades medicinales, pero también las hay tóxicas. En Brasil refieren que Cipó timbo (Paullinia trigonia), es una especie venenosa utilizada en la pesca artesanal por los indios, que en contacto con el agua adormece a los peces permitiendo su captura con las manos. Bastante utilizada en artesanías por la facilidad con que se la encuentra. (Uso de Plantas Aquáticas e Cipós para confeccao de Artesanato, Litoral Norte do Rio Grande do Sul).
Refiere Pardal en Medicina Aborigen: "El Guaraná (Paullinia cupana): Se trata de una medicación dinamógena que merece alcanzar mayor difusión. Los Tupí-Guaraní la empleaban como estimulante y para combatir cefaleas, neuralgias y fiebres. La utilizaban en forma de una pasta preparada con las semillas de la planta, sin que llamara la atención de los médicos hasta épocas relativamente recientes. En los países de origen se emplea mucho aún en la forma de pasta obtenida de las semillas de Paullinia cupana...."(Pardal, Ramón: Medicina Aborigen Americana, Cuarta Parte: Drogas Americanas en la Medicina Moderna, Ed.Renacimiento, Ed. Nova. Primera Edic. Buenos Aires 1937)


At'ra es el nombre con el que la etnia Tacana (Bolivia) designa a todos lo bejucos que sirven para pescar, entre estos se menciona al At'ra dhere (dhere: colorado) que agrupa las especies del género Paullinia (P. alata, P. subnuda).
Entre los usos Tacanas para Paullinia alata se refiere: los frutos de At'ra dhere se chupan y la savia de esta misma especie es empleada para lavar la nariz de los perros para que desarrollen buen olfato y sean buenos cazadores.(Tacana, Conozcan nuestros árboles, nuestras hierbas, Consejo Indígena de los Pueblos Tacana, Universidad Mayor de San Andrés, Producción: Centro de Información para el Desarrollo - CID - La Paz, Bolivia, 1999)

El Guaraná, Mito de los indios sateré-mané
Dice una leyenda que en la lejanía de los tiempos: en el comienzo de todas las cosas, había tres hermanos, dos eran hombres y la hermana era una muchacha muy bonita llamada Uniaí. Uniaí era la dueña de Nocoquém, un lugar encantado, uno de los mas hermosos de la Tierra. Solo ella conocía todas las plantas que había allí: las que servían para comer, las medicinales, las buenas para hacer jícaras y las que servían para hacer cuentas de collar. Todo lo que necesitaban sus hermanos, ella se los enseñaba poco a poco. Fue ella quien plantó en Nocoquem un árbol de castaño que creció como ninguno. Uniaí no tenía marido.
En aquel tiempo los animales eran también personas y todos tenían un solo deseo: casarse con ella. Pero los hermanos de Uniaí no querían: era mejor que su hermana se quedara con ellos, consiguiéndoles todo lo que necesitaban. Entre los animales, la víbora fue la primera en manifestar su deseo. Todos los días esparcía en el camino un perfume que alegraba y enternecía el corazón. Uniaí pasaba por ahí y exclamaba: Qué rico perfume! la víbora que siempre andaba cerca, acabó por animarse con esos cumplidos: -le gusto a Uniaí! Lo sabía.
Y fue a tenderse mas adelante en medio del camino. Cuando llegó Uniaí, la víbora la miró fijamente a los ojos y deseó que fuera su esposa. Con ese simple encantamiento, cualquier animal, planta o persona estaba ya casado y engendraba un hijo. De esta forma, con el encantamiento del perfume, Uniaí quedó embarazada y sus hermanos se pusieron furiosos: ahora Uniaí va a cuidar de su hijo y ya no nos va a ayudar en nada - dijeron. Por ningún motivo querían ver a su hermana con su hijo.
Por eso Uniaí se marchó de Nocoquém. Ente tanto, el árbol de castaño se había hecho tan grande y frondoso que parecía un cielo verde y de sus ramas pendían unos erizos que, como cajitas de sorpresa, guardaban adentro las castañas.
Uniaí construyó su casa muy lejos, cerca de un río. El niño nació fuerte y bonito. Su madre lo bañaba entre las mariposas que acostumbraban volar junto a las riberas. Allí fue creciendo el niño cada vez mas fuerte y hermoso. Uniaí le contaba historias de Nocoquem, le contaba de las plantas, de sus tíos y del árbol de castaño. Cuando el niño aprendió a hablar, exclamó:
- Yo también quiero comer castañas. Yo también quiero comer esas frutas que tanto les gustan a mis tíos.
- No es fácil, hijo mío. Ahora tus tíos son los dueños de Nocoquém y nosotros no podemos entrar allí.
Pero el niño insistía en que quería comer esas frutas tan deliciosas.
- Es peligroso, hijo mío, tus tíos pusieron como guardianes al tepescuintle, el periquito y a la guacamaya.
- Pues de todos modos quiero ir.
Quería porque quería. A Uniaí no le quedó mas remedio que contentarlo, así que se pusieron en camino. Poco después, en Nocoquém, el tepescuintle vio debajo del árbol de castaño las cenizas de una hoguera en donde alguien había asado castañas. En seguida fue a contárselo a los hermanos de Uniaí. Uno de los hermanos sacudió la cabeza y dijo: Cómo es posible? no será que el tepescuintle se equivocó? pero también el periquito vio lo mismo y también la guacamaya. Así que los dos hermanos decidieron mandar al chango para que vigilara el castaño y le ordenaron:
- Si ves a alguien, una persona o un niño, lo matas.
Al día siguiente el hijo de Uniaí quería comer más castañas y como conocía el camino a Nocoquem, se marchó solo. Esta vez el chango lo vio subir al árbol; entonces, escondiéndose en la espesura, sacó su arco y le disparó una flecha. Cayeron un montón de castañas y junto con las castañas, el niño.
Apenas Uniaí se dio cuenta de la ausencia de su hijo, salió corriendo hacia Nocoquem. Corrió y corrió sin parar. Cuando llegó, encontró su hijo muerto. Sopló y volvió a soplar pero nada! entonces lloró, lloró desesperadamente, no dejaba de llorar!
Pero de tanta tristeza brotó la fuerza:
- Tus tíos te hicieron esto. Querían verte muerto. Pero vas a ver, haré de ti la semilla de la planta más poderosa que jamás se ha visto!
Y plantó a su hijo en la tierra y cantó de esta manera:
"Grande serás, curador de los hombres!
Todos tendrán que acudir a ti para acabar con las enfermedades,
para tener fuerza en la guerra y fuerza en el amor. Grande serás!"
Entonces, del ojo izquierdo del niño nació una planta que no era fuerte. Era el falso guaraná, que todavía existe y que los indios llaman "uaraná-hôp". Después, del ojo derecho nació el guaraná verdadero que los indios llaman "uaraná-cécé". Por eso el fruto del guaraná se parece al ojo de las personas.
Unos días después, Uniaí fue a ver la planta que había criado. El guaraná estaba ya grande y lleno de frutos y debajo de él encontró a su hijo, alegre, fuerte y hermoso. Ese niño que nació de la tierra como una planta, fue el primer indio Maué. Es la fuerza y la vitalidad y es el origen de la tribu."
(RedeBrasileira, http://www.redebrasileira.com/elpais/guarana.asp)

Guaraná (Ciudades Virtuales Latinas, CIVILA)
El Guaraná es la planta nativa de la Amazonia que fue revelada por los indios mawés, habitantes de Mundurucânia entre los ríos Tapajós y Madeira (existe una subespecie en la región del río Orinoco; en Venezuela y Colombia.
Arbusto de hasta 10 metros cultivado forma un monte cerrado, corpulento y bajo cuya almendra representa el guaraná usado en jarabe y refresco usado en las fiestas nativas, en remedios caseros como diurético, febrifugo, antidisentérico, cura jaquecas y disturbios gástricos, revitalizante y alarga la vida