miércoles, 21 de noviembre de 2007

Curupí

Curupí  
Sapium haematospermum
Del celta sap, manteca o grasa, en alusión a la abundante resina del látex y haematospermum, semilla roja, del griego aimathos, sangre y sperma, semilla. (PIARFON, Monte y Espinal, Área Etnobotánica)
"Sapium: El nombre del género aparentemente tiene su origen en una palabra celta que significa "grasoso, untuoso", que Plinio originalmente había usado para llamar a una especie de Pino y a su resina. Jacquin, sirviéndose del mismo sentido, aplica el nombre a un árbol que produce "un jugo untosos y venenoso". Fam. Euphorbiaceae." (González, J.: “Explicación Etimológica de las Plantas de la Selva”, Flora Digital de la Selva, Organización para Estudios Tropicales)
Familia: Euphorbiaceae (Euforbiáceas)
Origen: Argentina, Brasil, Paraguay y
Uruguay.
Otros nombres: Lecherón; Blanquillo; Árbol de leche; Palo de leche; Cambí; Kurupí; Curupicay; Curupicá-í; Kurupiká-y; Curupí-caí; Curupikí; Lecherón; Mata ratas; Mata torcida; Pega pega, Punuá; etc.
Árbol autóctono de pequeño porte, copa irregular, follaje caducifolio color verde claro de hojas péndulas, simples, alternas, lanceoladas y con bordes que presentan un aserrado muy fino. Inflorescencias en espigas amarillo verdosas en los extremos de los tallos.
Se caracterizan por su propiedad
cauchífera, de las incisiones de su corteza segrega una sustancia blanca (látex), de allí el nombre de lecherón. Crece en zonas ribereñas, en cercanía de ríos y arroyos.Látex: es una emulsión acuosa de sustancias insolubles, resinas y caucho, con azúcares, gomas y alcaloides, que circulan por tubos laticíferos en el cuerpo de algunas plantas. (Las plantas y su estructura, Facultad de Agroindustrias, Universidad Nacional del Nordeste, Chaco, Argentina
)
Curupí en Parque Ávalos, Resistencia (Chaco, Argentina)
En el Informe de la Comisión Exploradora del Chaco, Arturo Seelstrang señala que "El Curupicay se conoce también con el nombre de pega-pega, porque al cortarlo o extraer la corteza despide una savia blanca, abundante y muy pegajosa. Sus hojas como de ocho centímetros de largo sobre uno de ancho. Su madera es blanca, liviana y excelente para la carpintería de obra blanca, pudiendo reemplazar el pino en muchos usos." (Seelstrang Arturo: Informe de la Comisión Exploradora del Chaco, Primera Edición: Tipografía y litografía del "Courier de la Plata", Buenos Aires 1878; 2a Edic. EUDEBA 1977).

La Fundación de Historia Natural Félix de Azara se refiere a las características del Curupí: “Nunca cesaremos de asombrarnos por la variedad de productos que han brindado los árboles al hombre. Uno de los casos más celebres es el del árbol del caucho (Hevea brasiliensis), que da la materia prima de la goma. Pues bien, el curupí es la versión criolla, dueño de muchas otras bondades. Se lo emplea en el campo para fabricar el pega-pega, que sirve como pegamento casero. Por ello, no es raro hallar cerca de lugares habitados la corteza del curupí tajeada en una serie vertical de “v” para hacer fluir la goma. Cuenta José Santos Biloni, botánico de gran trayectoria en la divulgación de nuestra flora, que durante la Segunda Guerra Mundial, ante la caída de las importaciones de caucho a la Argentina, se ensayó su reemplazo por el látex del curupí. Aunque se lograron obtener cubiertas para automóviles, resultaba costosa la operación de separar la goma de la resina, por lo cual no perduró tan interesante emprendimiento.” (Especies Nativas de la república Argentina, Fundación de Historia Natural Félix de Azara)
Frutos en forma de cápsula globosa de aproximadamente un centímetro de diámetro
Mitos y Leyendas: El Kurupí
"Sobre este ser diabólico asegura la creencia que es la aparición maligna más antigua del mundo guaranítico. Además, las investigaciones muestran la presencia del Kurupí en todo el territorio sudamericano, aunque con distintas denominaciones y variados aspectos antropomorfos, y solo en nuestra área adquiere los nombres de: Agnan, Caá Guerré, Kurupira, Temote y Coropio.
Este primitivo demonio del bosque, que en realidad sería un Dios menor del Olimpo Guaraní, aparecería en la mitología aborigen para perseguir a los indígenas que hubieran depredado los alimentos que proporciona la selva. Para los guaraníes y criollos actuales,
Kurupí muestra variados aspectos y cualidades. Según la región, para algunos es un pigmeo con las partes sexuales extraordinarias, tan deforme que alcanza a dar vuelta por la cintura de su pequeño cuerpo.
En el siglo
XVII, en la zona guaranítica argentina, el Kurupí aparecía con un cuerpo deforme, sin coyuntura, cara con rasgos aborígenes, enormes orejas, con su posible denominación cururú: sapo y piré:cuero. Dotado de una fuerza prodigiosa, anda armado de un hacha de piedra. Hace su habitáculo en el hueco de los troncos. Muestra o esconde la caza y atrae o desorienta al depredador.
Para el siglo
XIX se anima a abandonar la selva y se atreve a perseguir mujeres que vivían en pequeños poblados rurales; generalmente conseguía violarlas, pues es un ser con mucha astucia. Haciendo analogía con la mitología clásica, Kurupí sería igual a Dionisio entre los egipcios y griegos, o los sátiros y los faunos, símbolos de la naturaleza.
De todas maneras, en territorio argentino, en la actualidad, aseguran que
Kurupí es un niño moreno de rostro diabólico que, al caer la noche, llora y llora a orillas de los montes y, para evitar esta molestia, los lugareños dan un corte al tronco del árbol llamado “kurupí kaí”, para que el pequeño ser acuda a beber el líquido lechoso que segrega y calmar, de esa manera, el molesto e interminable llanto.”
(tomado de “La riquísima mitología guaraní”, de Ertivio Acosta, Edit. por el Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología, Subsecretaría de Cutura, Gobierno de la Provincia del Chaco, 2005)
Mitología Guaraní - Kurupi: e
l quinto hijo de Taû y de Kerana, uno de los personajes mitológicos de la cultura Guaraní.Kerana = Diosa del sueño. La hija mimada de Marangatu. Después de siete días de lucha cuerpo a cuerpo entre el espíritu del bien Angatupyry y el espíritu del mal Taû, éste venció a aquél mediante la intervención de Pytãjovái. Luego Kerana fue raptada por Taû, de cuya unión salieron los siete fenómenos sietemesinos. Murió de pesar en el cerro de Yaguarón.
Al llegar siete plenilunios, o sean siete meses,
Kerana dio a luz el primer hijo monstruo. Era su figura la de una iguana-perro con siete cabezas. Siguieron los alumbramientos cada siete meses hasta completar los siete mitos conocidos en las leyendas guaraníes hasta nuestros días. Ellos son: Teju jagua (iguana-perro), Mbói Tu'î (víbora-loro), Moñái, Jasy jatere, Kurupi, Ao-Ao, y Huicho o sea, el Luisón, que fue el séptimo hijo.Kurupi: Espíritu de la sensualidad, dominador de las selvas y de los animales silvestres. Tenía la afición de secuestrar mujeres y criaturas. Su miembro viril era tan largo como un lazo. En los montes existe una especie de liana con el nombre kurupi rembo.
(tomado de “Nuestros antepasados” /Ñande Ypy Kuéra/ Los siete mitos generados de Taú y Kerana, Cap. VI, de Narcizo R. Colmán (Rosicrán), Biblioteca Virtual del Paraguay)

Vínculos
Proyectos de Investigación Aplicada a los Recursos Forestales Nativos PIARFON, Alternativas de sustentatibilidad del bosque nativo y del Espinal, Área Etnobotánica, por Pensiero, Muñoz, Martínez

5 comentarios:

Anónimo dijo...

un texto muy util

Anónimo dijo...

nnnnnnnnnnnnnnnnnnooooooooooooooooosirve para lo que quiero pero igual es un texto informativo, con un vocabulario amplio e interesante

Tupa Yvytu dijo...

Muy interesante los invito a ver este blog
http://homenajeazennbogadorolon-poetaguarani.blogspot.com/

Mariana Armani dijo...

Me regalaron un árbol para plantar en Buenos Aires. Alguna recomendación especial?, Les parece que gustará de estas tierras?. El texto lo usaré con mis alumnos ya q con ellos lo plantaré. Gracias!

halcón S dijo...

estaría bueno saber si en verdad tiene propiedades medicinales, su infución me fue recomendada para bajar niveles de acido urico te de 4 hojas 1 vez cada 5 dias ???