martes, 18 de septiembre de 2007

Tatané

Tatané  
Pithecellobium scalare
El nombre hace referencia a la forma del fruto, del griego phitekos: mono y ellobium: aro, oreja, con el significado de "oreja de mono". Scalare deriva del latín y significa "como en escalera".
Familia: Leguminosae / Fabaceae
Es un árbol de gran porte y extensa copa, corteza rugosa y grisácea con surcos profundos y ramas gruesas y extendidas.Las hojas son compuestas, tienen espinas axilares y están constituidas por folíolos pequeños.
Florece en primavera, las flores son pequeñas, blanco amarillentas, levemente aromáticas, reunidas en capítulos, con estambres (en cuyo extremo se encuentran los sacos que contienen los granos de polen), más largos que la corola.El fruto es una vaina retorcida en espiral (circinado), que contiene varias semillas.(Fichas de especies en el Museo de Ciencias Naturales Augusto G. Schulz, Resistencia, Chaco).


El tatané da sombra a los murales "Génesis del Chaco" de Raúl Alejandro Monsegur
Plaza 25 de Mayo de Resistencia

En el "Informe de la Comisión Exploradora del Chaco", Arturo Seelstrang refiere: "El tatané tiene una madera amarilla muy veteada; crece aisladamente, y por esta razón sin duda es poco abundante. Su tronco presenta muy distintas dimensiones, habiendo desde 25 centímetros de diámetro hasta un metro. La corteza es gruesa, liviana, y llega a tener hasta siete centímetros de espesor. la madera de este árbol es muy apreciada para muebles finos y tiene excelente condición de no doblarse." (Seelstranng Arturo: "Informe de la Comisión Exploradora del Chaco", Primera Edición "Courier de la Plata", Buenos Aires, 1878; Segunda edición 1977, Ed. EUDEBA)

Al significado de su nombre guarani se refiere Luis Jorge Fontana, militar y naturalista llegado al Territorio Nacional del Chaco en 1875 para hacerse cargo de su puesto como Secretario de la Gobernación, y quien por casi una década repartió su tiempo e intereses entre las actividades de funcionario y explorador: "El tatané (en guaraní fuego hediondo) Acacia malolens, familia leguminosas, es un árbol bastante corpulento y cuya madera, no muy dura, es usada en las construcciones navales." (Luis Jorge Fontana: "El Gran Chaco", Ed. Solar, Hachette, Buenos Aires, 1977)

Tatané, por René Darán*
A medida que se van descubriendo las cualidades de nuevas maderas (esto sucede por el encarecimiento de las ya clásicas) se abre un panorama de utilidades a veces imprevisibles.
Esto ha sucedido con el peteribí, el palo santo, el quebracho colorado, por citar a unos pocos, y en la mayoría de los casos se dilucida (por el uso y la experiencia) que ciertas maderas consideradas aptas para un fin específico lo son también para otros más importantes que el original. Algo de eso pasó con el tatané ó Pithecellobium scalare -cuyo principal uso partió por ser este árbol no muy requerido. Las causas posiblemente se hagan visibles por ser su madera blanda, l¡viana a semipesada, de porosidad algo difusa dad algo difusa; pero el trabajo descubre que, a pesar de la textura mediana, la madera presenta un brillo dorado excelente, casi invariable, veteada por un suave amarillo.
Se descubre que la estabilidad no presenta inconvenientes como se suponía y que, merced a un tratamiento adecuado el tatané es sumamente apto por su trabajabilidad.
Los resultados fueron óptimos. La madera es hoy usada da para terminaciones pulidas, tanto barnizadas o lustradas, y es una de las maderas más vistosas para mueblería fina, trabajos de revestimientos, terciados, enchapados, molduras y hasta tallas de calidad, pero también para uso de muebles comunes como sillas, escritorios y estanterías donde se requiere una madera vistosa.
El tatané es una planta dicotiledónea, de la familia de las leguminosas, y entre sus muchos sinónimos los más conocidos son “tataré” "palo cascarudo" o "espinillo”.
Su participación dentro de nuestro territorio no es llamativo en las masas boscosas, pero sí es importante la extensa distribución geográfica; al tatané se lo puede encontrar desde la selva, subtropical misionera hasta las faldas orientales de los contrafuertes de la selva tucumano-boliviana.
Su altura llega hasta los 15 metros por un diámetro de hasta 80 centímetros. En Colonia Tacuruzal (Chaco) se encontró un ejemplar abuelo, ejemplar gigante para su especie, de 1,30 de diámetro. Si bien no se consiguió determinar con exactitud la edad sin dudas que al designarlo “tataré abuelo" la connotación resulta obvia.
Su densa copa, formada por hojas bipinadas, formada por ocho o más folíolos elípticos, miden de 1 a 2,50 centímetros. Las flores son muy pequeñas, casi confundidas entre la fronda, y su color es blanco amarillento. Solamente cuando el tatané está totalmente florecido se hace visible su estado, pero si bien es un árbol de cierto porte y significancia no se puede decir que entre sus características principales se encuentre la belleza.
Las flores dan origen a un fruto curvo, enroscado en espiral, de varias vueltas y no carnoso de semillas pequeñas, uniseriadas y volátiles.
El tatané tiene la corteza de color grisácea amarilla con surcos profundos. Estos surcos son los que forman unas placas fácilmente arrancables cuando otras nuevas exigen ese lugar.
Volviendo a las utilidades de este árbol cabe también agregar que en artículo de tornería como hormas, mangos, cabos de herramientas y carrocerías de lujo dieron muestra de una madera que se adapta para usos variados. En el caso de la fabricación de toneles con esta madera han sido de buenos resultados, pero ha sido imprescindible la mano del hombre en su tratamiento, ya que la madera se deteriora fácilmente en la intemperie; distintas impregnaciones han hecho que esta debilidad natural ha dejado de ser una preocupación y la madera del solitario tatané suple a otras maderas más resistentes en funciones para las cuales no estaba preparada. (Fuente: Diario La Capital. Sección Flora y Fauna de Nuestro País)

*René Darán, ex periodista del Diario La Capital, actualmente trabaja en investigaciones para el futuro vinculadas con el cambio climático. Director de EcoNews, Periódico ecológico con información sobre el medio ambiente, geología, conservación, fauna y flora.

Vínculos
Raúl Alejandro Monsegur, por Clara Nougués de Monsegur